OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Casado quiere amortajar a Ciudadanos"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo sobre la estrategia del Partido Popular en Castilla y León rompiendo con sus socios de coalición y adelantando las elecciones con el fin de absorber el voto de Ciudadanos.

Carlos Alsina

Madrid | 21.12.2021 08:43

Las navidades se nos tuercen. Por el virus. La ómicron que irrumpió en nuestras vidas hace un mes ha trastocado todas las cuentas que se venía haciendo. Vamos a llegar al día de Navidad con mil contagiados por cada cien mil habitantes y cerca de nueve mil hospitalizados. Aún no hemos llegado a esos números, pero la velocidad que llevan los indicadores de estos últimos días es implacable.

A medida que empeoran los números, pierde fuelle el discurso que nos ha acompañado estos últimos meses: aquello de que estábamos mucho mejor que los demás países, o que no había comparación posible entre los casos graves que hubo en 2020 y los casos de infección, casi siempre leves, que tenemos ahora. Ya no sale Fernando Simon cada día a comentar, ante la prensa, la forma que tiene la curva, pero en caso de que lo hiciera tendría que explicar que la pendiente es cada vez más pronunciada y que entre los veinteañeros más que pendiente es una pared. Sobre todo en Madrid.

Pierde fuelle el discurso que nos ha acompañado estos últimos meses: aquello de que estábamos mucho mejor que los demás países

No se trata de ponerse apocalíptico porque sigue siendo cierto que la abrumadora mayoría de quienes hoy se contagian pasan la enfermedad en casa y sin dolencias graves (la mayoría, no todos), pero se está cumpliendo lo que aquí subrayamos más de una mañana: si los contagios se disparan, acaba repercutiendo en los centros de salud y los hospitales. Y ahora mismo están claramente disparados.

El empeño de atajar los contagios en noviembre y diciembre ha fracasado y ahora las prioridades son: primero, evitar la afluencia multitudinaria a los centros de atención primaria; segundo, acelerar con la tercera dosis de la vacuna.

Ayer subrayamos dos datos que el informe diario de Sanidad refleja:

Cataluña tiene el mayor número de camas de UCI por pacientes Covid

· Uno, Cataluña. La paradoja de esta comunidad autónoma que, con la incidencia por debajo de la media nacional, tiene el mayor número de camas de UCI ocupadas por pacientes de Covid (30%) y el mayor número de hospitalizados en general: dos mil enfermos ingresados de los siete mil que hay en todo el país. El gobierno catalán es el primero, con el de Canarias, en regresar a las restricciones de hace un año.

Máximo diez personas por reunión familiar y toque de queda. Aforos a la mitad en los locales y cierre del ocio nocturno en Cataluña. En Canarias, tope de diez personas en casa en las islas de Tenerife, Gran Canaria y La Palma.

· Y segundo dato, Madrid. La región más densamente poblada y con mayor trasiego de viajeros. Madrid ha presentado estas últimas semanas números mucho mejores que los de la mayoría del país. Con la incidecia por debajo de la media hasta este fin de semana. Pero ahora ya no. Ayer señalábamos la velocidad a la que empeoraban los contagios. Hoy la incidencia madrileña ya está por encima de la media y avanza a pasos agigantados hacia los números hacia la parte alta de la tabla.

Con este panorama general, no tiene mayor misterio que el desánimo cunda. Entre los médicos, las enfermeras, los gobernantes y los gobernados. El responsable de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom, dijo esto ayer, no pensando en España, sino en aquellos países que andan rezagados en vacunación y con incidencias muy superiores a la nuestra.

"El espíritu navideño sale despavorido de los gobiernos de coalición"

En puertas de la Navidad, el espíritu navideño sale despavorido de los gobiernos de coalición. Tanto hablar de lo mal que se llevan el PSOE y Podemos en el Gobierno de España y es una luna de miel permanente al lado de lo del PP y Ciudadanos. Primero voló por los aires el gobierno de coalición en Murcia; después voló el de Madrid; ayer voló el de Castilla y León. Quedan Moreno y Marín como pareja superviviente en Andalucía.

Tanto hablar de lo mal que se llevan el PSOE y Podemos en el Gobierno de España y es una luna de miel permanente al lado de lo del PP y Ciudadanos

· Primera constatación, los gobiernos de coalición de izquierdas aguantan más que los gobiernos de coalición de centro derecha.

· Segunda constatación, todo aquello que se nos dijo, cuando Murcia, de que Castilla y León era el modelo de lealtad y convivencia en contraposición a Madrid se lo fundió ayer en un tuit Mañueco.

· Tercera constatación, a Ciudadanos siempre le toca elegir entre quedar como desleal ---traidor que urde mociones de censura--- o pasar por pagafantas, el partido pringao al que todos se la acaban colando.

· Cuarta constatación, que estas elecciones de febrero son básicamente eso, la pugna a la derecha del tablero: el PP, a por Ciudadanos para repetir lo de Madrid. La absorción de su voto. Eso fueron las elecciones madrileñas: Ayuso se merendó a Ciudadanos. No al PSOE ni a Más Madrid, a Ciudadanos.

· Y quinta constatación, convocadas las elecciones, ayer mismo empezó la campaña. En esa clave hay que entender el desahogo de Igea ayer, en este programa ---caracterizando a su socio como una mala persona— y en esa clave hay que entender la sucesión de eslóganes de todo a cien que el presidente Mañueco les colocó anoche a los oyentes de La Brújula.

Las elecciones de febrero son básicamente la pugna a la derecha del tablero: el PP, a por Ciudadanos para repetir lo de Madrid. La absorción de su voto

Cabe pensar que alguna vez sabremos si hay algo de verdad en esto que airea machaconamente el PP: que Igea estaba negociando la moción de censura con el PSOE. Cabe pensar que alguna vez sabremos si la verdad es la que afirma Arrimadas: que a Mañueco le ha impuesto el adelanto electoral Casado para darse oxígeno a sí mismo. O si la verdad es la que apunta el PSOE: que Mañueco se asegura, así, ser candidato estando señalado por una investigación judicial en Salamanca.

Los salmos averiados que entonan Casado, Mañueco y Feijóo

Hoy, de momento, lo que hay es un partido, Ciudadanos, necesitado de algo parecido a un milagro para sobrevivir a este nueva curva inesperada, y un partido, el PP, decidido a hundir el crédito de quien ha sido su socio. Traidor y chantajista son dos calificativos gruesos. Y se escucharon ayer en boca de los dirigentes del PP, a coro. Empezando por Casado y siguiendo por Mañueco y Feijóo, los tres entonando los mismos salmos averiados.

Sobre todo, dos. Éste que dice que los votantes pueden ahora con libertad elegir su futuro sin depender de los pactos en los despachos. Qué mala fama tienen los despachos, ¿verdad? Hombre, Mañueco, que usted es presidente porque hubo un pacto de despachos. Las elecciones en Castilla y León las ganó el PSOE. Fue Ciudadanos quien escogió al PP como socio.

El otro salmo que proclamaron con entusiasmo: El presidente autonómico ha hecho un acto de generosidad sin parangón porque ha dado la palabra a los votantes

Y éste otro salmo, que ayer proclamaron también con entusiasmo Mañueco y Feijóo: el presidente autonómico ha hecho un acto de generosidad sin parangón porque ha dado la palabra a los votantes.

A ver, a ver, a ver. A los presidentes no los elegimos los ciudadanos directamente, como sabe Feijoo aunque finja olvidarlo. Los ciudadanos elegimos los Parlamentos. Y luego los parlamentos dan su confianza a un presidente y lo investen, o se la retiran y lo censuran. Éstas son las reglas. El Parlamento te pone, el Parlamento te quita.

Si un presidente, Mañueco, disuelve el Parlamento para impedir una moción de censura no está renunciando a nada, mucho menos al año y medio que le quedaba. Porque la investidura, como sabe Feijoo, no es para cuatro años. Es mientras el Parlamento no le retire su confianza. Afinen con el argumentario porque se les cae a pedazos.

Mañueco se está asegurando que el Parlamento que eligieron los ciudadanos no le entregue su sillón a otro

Mire, si es verdad, como dice el PP, que Mañueco sabía que le iban a descabalgar con una moción de censura, ¿qué hacen a la vez afirmando que es tremendamente generoso porque renuncia al año y medio que le quedaba para pasar por las urnas? ¿No le iban a descabalgar? Entonces, ¿a qué renuncia? Si tenía perdido el puesto, ¿no es eso?

Mañueco se está asegurando, en todo caso, que el Parlamento que eligieron los ciudadanos no le entregue su sillón a otro. De momento. Disolver es potestad del presidente, sobre eso no hay duda. Pero disolver porque crees tener perdida la confianza de tus cortes regionales es pedir que se repartan cartas nuevas, y Cortes nuevas, a ver si hay suerte y las siguientes te son más favorables. Todo lo demás, en homenaje a Feijoo, son gaitas.