OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Soso, serio y tutelado"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo sobre la campaña electoral del PSOE en la Comunidad de Madrid y Ángel Gabilondo, que ha asumido que es la Moncloa quien diseña, controla y maneja la campaña.

Carlos Alsina

Madrid | 22.03.2021 08:45

A una hora de que empiece el debate de la moción de censura a Mañueco en Castilla y León. A cuatro días de que sepamos si hay, o no hay, investidura de Pere Aragonés en Cataluña. A un mes y doce días de las elecciones que decidirán si Isabel Díaz Ayuso sigue de presidenta en Madrid. A tres de que sepamos si cambia de alcalde Murcia.

Cuántas emociones nos depara la política española. Cuántas emociones y cuánto peliculeo. Que si el giro de guión, que si el golpe de efecto, que si anda que ésta no te la esperabas.

Ah bueno, en Madrid el cuatro de mayo no sólo se decide, es verdad, si Ayuso sigue de presidenta. También se decide si Pablo Iglesias consigue ser parte (supletoria) del gobierno regional madrileño tras haber renunciado a ser parte del gobierno central o tiene que consolarse con ser un diputado autonómico del montón. O si coge la puerta del todo y se monta un plató de televisión en la sede morada de Ciudad Lineal para ejercer de presentador-predicador-entrevistador, que es posible que sea lo que, en realidad, más le llena: salir en la tele.

Grandes emociones en la política local y regional desde que Ciudadanos anunció en Murcia su alianza con el PSOE para descabalgar al señor López Miras.

Fernández Mañueco está muy seguro de que cuando acabe el día él seguirá siendo presidente de Castilla y León

Su compañero de partido, Fernández Mañueco, dice estar muy seguro de que cuando acabe el día él seguirá siendo presidente de Castilla y León...pero no es descartable que él mismo afronte la jornada con una cierta ansiedad. Porque hasta que no se anuncie el resultado de la votación, y tal como se ha puesto esto, cualquiera sabe. En principio a quien no le van a salir las cuentas es al PSOE, Luis Tudanca, que tiene asegurados 37 votos de los 41 que le hacen falta. Los otros cuatro ---salvo que en Ciudadanos pase hoy algo más--- son uno de Vox, que no parece que vaya a quererle a él de presidente, uno de Por Ávila, que tampoco es un partido muy de izquierdas, uno de la Unión del Pueblo Leonés, que pide la conversión de León en comunidad autónoma y uno de María Montero, la diputada que hasta el viernes estaba en Ciudadanos y que ahora ya no está: va por libre. Se salió del partido pero se quedó el escaño. Ella es lo que el PSOE llama en Murcia una tránsfuga.

La versión oficial dice que nada tiene que ver la decisión que ha tomado con la moción de censura socialista. Y que Tudanca ni la ha animado ni ha negociado nada con ella. A ver, después de lo que Sánchez dijo en el Congreso sobre los tránsfugas, como para apoyarse en una (o más) para alcanzar el gobierno regional. La coalición de Mañueco e Igea seguirá, por tanto, adelante, pero sin la mayoría absoluta de que hasta ahora disfrutaba. PP y Ciudadanos suman 40 diputados de 81. Ése es el efecto mariposa que para este gobierno ha tenido el aleteo que empezó en Murcia.

Pedro Sánchez le ha copiado a Rajoy el lema de campaña en Madrid

Pedro Sánchez intenta sacarle a los posados, dice, de su rival Díaz Ayuso (el que esté libre de posados, presidente, que tire la primera piedra, ay las gafas oscuras del Falcon) y le ha copiado a Mariano Rajoy el lema de campaña. Gobernar en serio, promete Sánchez para Madrid. Antes que él lo prometió Rajoy para España, año 2015.

A Ángel Gabilondo la campaña se la hacen Pedro Sánchez e Iván Redondo

El PSOE de Madrid, que nunca fue una organización muy estable, ha asumido que es la Moncloa quien diseña, controla y maneja la campaña. Ni el secretario regional del partido, José Manuel Franco, ni el candidato a la presidencia, Ángel Gabilondo, pinchan ni cortan. La campaña se la hacen Sánchez e Iván Redondo.

Como se la hicieron al PSC en Cataluña pero sin encuesta alguna que de ganadora en Madrid a la marca socialista. Marca que, por cierto, sí ganó hace dos años, como el otro día le recordamos aquí a la señora Ayuso. Igual debería preguntarse el Sánchez cuánto ha contribuido él mismo a hacer de Ayuso una Agustina de Aragón castiza y desahogada. La Moncloa como acelerante del resurgir del PP madrileño.

En febrero liberó Sánchez a Redondo de sus obligaciones de gobierno para que se ocupara de que Salvador Efecto Illa ganara las elecciones catalanas. Y las ganó, predicando la buena educación y apostando por el tono narcotizante. El PSOE de Madrid, como lo tiene más cerca, puede pastorearlo el reputado estratega sin moverse de su despacho. Y sin contribuir a esa imagen tan fea de una presidencia de gobierno convertida en oficina de campaña de un partido. Tan fea y tan cierta.

La campaña contra Ayuso la ha empezado a hacer ya Sánchez. A Ángel Gabilondo –--a quien tengo por hombre de palabra, a diferencia de su equipo de prensa que me ha demostrado que carece de ella--- le reservan los tácticos el papel de convidado soso y formal.

Es el presidente del gobierno, que en septiembre viajó en visita oficial desde la carretera de la Coruña a la Puerta del Sol y le llenó el edificio a la señora Ayuso de banderas quien protagoniza la campaña madrileña desde Ferraz, desde la Moncloa y desde donde sea. El candidato tutelado, Gabilondo, se deja llevar. En la confianza de que esta vez sea la buena. Es decir, de que a él, a diferencia de Illa, sí le salga la suma para poner en pie el primer gobierno de la izquierda madrileña desde hace veintiséis años. Debe de estar deseando el candidato tener de vicepresidente a Pablo Iglesias.