LA ROSA DE LOS VIENTOS

Cuéntame cómo paso: Hugo Boss, el sastre de los nazis

Silvia Casasola nos presenta en 'La rosa de los vientos' la historia de Hugo Boss, el sastre que confeccionaba los uniformes de los militares nazis y que después dio el salto a la alta costura.

ondacero.es

Madrid | 10.01.2022 13:54

El diseñador Hugo Boss comenzó su carrera como un simple sastre. Su historia comienza en 1923, el año en que el modista fundó un pequeño taller de sastrería en Metzingen, un pueblo al sur de Stuttgart. En ese tiempo era una pequeña sociedad relativamente exitosa, pues empleaba a casi treinta trabajadores, pero todavía estaba lejos de ser la renombrada marca de moda en la que años después se convertiría.

Por aquel entonces Alemania subsistía a las duras condiciones que le habían impuesto los aliados por ser la nación que, de forma oficial, había emprendido la Primera Guerra Mundial. Alemania se sumía en la ruina económica derivada de los grandes impuestos que este país debía pagar al bando vencedor en concepto de reparaciones de la guerra. Esta situación unida a la gran crisis económica de 1929, dejó a Alemania en el ostracismo.

Confección de uniformes nazis

Cuando en 1931 la compañía sintió el impacto de la crisis económica mundial, Hugo recibió una oferta para fabricar uniformes para el Partido Nazi. Y ese mismo año se volvió uno más de los miles que portaban su carné de miembro del Partido Nacionalsocialista, que precisamente a comienzos de la década del 30 vivió un auge explosivo en el número de sus afiliados.

En principio solo se encargó de la confección de los uniformes puesto que, tanto los uniformes negros y marrones de las Juventudes Hitlerianas como las famosas camisas negras, atendían a los diseños de Karl Diebitsch y Walter Heck.

No obstante, cuando en 1939 estalló la Segunda Guerra Mundial, la demanda de uniformes aumentó notoriamente. Se necesitaban cientos de miles de uniformes nuevos y las fábricas no daban abasto, motivo por el que Boss incorporó a su plantilla a centenares de empleados que no siempre acudieron voluntariamente a su puesto de trabajo. El sastre utilizó a unos doscientos prisioneros del régimen Nazi como mano de obra esclava, motivo por el que no resulta extraño que diversos testimonios sitúen al sastre como ferviente defensor del nazismo y de Adolf Hitler, con quien se dice que tenía una fotografía.

El negocio de Hugo Boss tras el fin de Hitler

Todo cambió con el fin de la guerra y la derrota alemana. Activista, partidario y beneficiario del nazismo, Hugo Boss hubo de afrontar una multa de 100.000 francos que equivalen a más de un millón de euros actuales. Además, se decretó la expropiación de su negocio, así como de su derechos de voto.

No obstante, esta decisión fue revocada tras una apelación que concluyó con la clasificación de Boss como un seguidor cualquiera del nazismo, motivo por el que la severidad de su condena se redujo. En cualquier caso, Hugo Boss abandonó la dirección de la compañía y murió a los dos años.

Lavado de cara al oscuro pasado de Hugo Boss

Tras su muerte, la compañía volvió a confeccionar uniformes, pero esta vez solo para policías y carteros. Los primeros trajes de la marca Hugo Boss se produjeron en la década de 1950. En 1967, los sobrinos de Hugo Boss, Uve y Jochen, asumieron la dirección de la empresa y fueron lentamente guiándola hacia artículos de lujo destinados al público masculino.

Así pues, la empresa comenzó a crecer hasta erigirse en una marca que es sinónimo de elegancia y exclusividad.