100 años de la radio. Hoy estamos de centésimo cumpleaños y la tentación es abandonarnos a la nostalgia y ofrecerles sonidos del pasado, pero ¿saben qué? Que el presente de la radio es aún más vibrante, más luminoso que su pasado y más necesario.
Miren, en la maldita DANA la radio cumplió con una de sus misiones más nobles. No sólo informar antes que ningún otro medio de que algo terrible estaba ocurriendo, sino acompañar, confortar y escuchar a quienes estaban sufriendo después de lo ocurrido.
Podrán ponernos streaming, cámaras en los estudios, iluminación cinematográfica, que al final la radio es un tipo con un inalámbrico colgado al hombro contando lo que ve y poniendo el micro allí donde hay noticia.
Pero además de sufrir con los oyentes, también sabemos disfrutar con ellos. Dejarnos acompañar por ellos y eso lo que nos ha traído a Lalín hoy los de la Brújula. La radio también es una fuente de placer inagotable. Luego seguimos hablándoles de Lalín de sus gentes y de sus miles de atractivos. Cómo es la comarca del Deza y esta tierra gloriosa de porcos divinos…. Qué cosa…
Bienvenidos a la Brújula si se incorporan a esta hora a la sintonía de Onda Cero. Desde el Concello de Lalín para todo el mundo.
Hoy que estamos celebrando el nacimiento de la radio y que nos haya acompañado desde hace ya un siglo. Seguramente la primera noticia de que las tropas rusas habían violado de nuevo la soberanía de Ucrania y habían emprendido la invasión del país, se la dio a usted la radio, aquella madrugada inolvidable del 24 de febrero de 2022.
24 de febrero de 2022. Dentro de 12 días se cumplirán tres años. Tres años de resistencia por parte de Ucrania. De crímenes de guerra y brutalidad en el frente, como atestiguan las cámaras de tortura descubiertas en Jerson o los cuerpos maniatados en Bucha.
Tres años después ha comenzado la operación para la rendición de Ucrania. El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca hacía temer por ello. No ha llegado el momento de la paz, ha llegado el momento de la victoria. Tan es así que Rusia, antes siquiera de sentarse a la mesa de negociación, ya se ha cobrado la integridad territorial de Ucrania y el veto a su entrada en la OTAN. Y Kiev solo reclama que le permitan participar en las conversaciones. Fíjense de qué forma tan disfuncional se plantea ahora mismo la negociación para la paz.
Llamarlo así ya es algo muy optimista, porque lo que de momento hay planteado es una negociación entre Trump y Putin en Arabia Saudí para pactar los términos de una rendición que plantearle a Zelensky.
Hoy el secretario general de la OTAN Mark Rutte pide que le hagan caso a Kiev pero a la vez trata de convencer a Europa de que no hay otro camino que el de garantizar su propia defensa mediante un incremento drástico del gasto militar.
¿Así que Europa qué? Hay un análisis muy interesante que publica hoy El Confidencial y que se titula: «Ya pagaste la guerra de Putin, ahora te toca pagar la paz de Trump». Y es verdad, Europa ha pasado a jugar un papel tan humillante en el nuevo mundo de la era Trump, que será el pagano de la invasión y de la rendición.
Además, la agresión imperialista de Putin, al menos había despertado en la OTAN la conciencia del peligro y había invitado a una ampliación de la organización que permitiera protegerse de los planes expansionistas del autócrata ruso. Trump ha certificado que la alianza trasatlántica es una reliquia histórica, porque ya no estamos en el mundo de ayer sino en el anteayer, en el viejo orden de las potencias.
Vamos a regresar a Bruselas con nuestro corresponsal Jacobo de Regoyos, buenas tardes.
De manera que la primera consecuencia que ha tenido el plan de Trump para la rendición de Ucrania es la toma de conciencia por parte de Europa de que es necesario incrementar el gasto militar. Ya verán la que se va a montar en España cuando Sánchez se lo proponga a sus socio… va a aparecer Yolanda Díaz en la rueda de prensa del Consejo de Ministros vestida como Joan Baez cantando No nos moverán.
Eso va a dejar lo de la tributación del salario mínimo en un mohín sin importancia.
De todas maneras, la ministra Margarita Robles insiste en que España es un país fiable y que será capaz de acometer el reto descomunal de incrementar su gasto militar más que cualquiera de las naciones de su entorno y sin una mayoría estable. Es más que enviará tropas para una misión de paz si eso es lo que se requiere.
Ahora piensen ustedes, después de lo ocurrido con Ucrania, la sensación de desprotección de todos esos países que fueron satélites de la URSS y que ahora forman parte de la ensoñación de la gran Rusia. Letonia, Lituania, Estonia… Estamos en el viejo orden de las potencias.
Y en lo que respecta a España, recuerden que Ceuta y Melilla no están protegidas por la OTAN y forman parte de las ilusiones expansionistas de un aliado regional de Estados Unidos.
Por de pronto, la victoria de Putin ya no es una hipótesis y no se ha producido en el campo de batalla. Cuando comenzó la invasión se pensaba que llegaría a Kiev en apenas unas semanas. La ofensiva fue frenada y entonces se comenzó a desarrollar una nueva hipótesis. Rusia sufrió enormes pérdidas en Ucrania, apostando a que, con el tiempo, “el paradigma global cambiaría” y Occidente se cansaría de apoyar al país. “Este cambio ya se ha producido".
