EN LA BRÚJULA CON ANA COMELLAS

El dinero que viene 12: Montando bitcoin

El dinero no es ajeno a la transformación digital y cada vez se mueve más en la red y menos en nuestros bolsillos.

ondacero.es

Madrid | 18.05.2021 21:49

El viernes entramos con Ana Comellas en el mundo del dinero virtual digital, y descubrimos al misterioso Satoshi Nakamoto y su idea de dinero para usar en internet sin intermediarios. Hoy vamos a montar nuestra propia criptomoneda, ¿no?

Recuerda que queremos crear una moneda virtual y electrónica que no que necesite de ningún intermediario para que la transacción sea válida. Cuando hay un pago en efectivo, la prueba del pago es el propio billete, que pasa de unas manos a otras. Si el pago es una transferencia, la prueba será la anotación del banco. En ambos casos, la confianza la pone una institución, y ahora queremos conseguirla sin ella.

Pues lo tenemos complicado… ¿Por dónde empezamos?

¿Por el nombre?

Pues como no paras de montar cosas en la Brújula, lo tengo claro: Anacoin. Venga… pues como son anacoins, vamos a empezar el juego como en el Monopoly y nos damos cada uno 100 anacoins. Vamos a tenerlos guardados en nuestro móvil, en una cartera virtual. No es como una cuenta en el banco, sino que está enteramente bajo nuestro control, igual que el efectivo en nuestra cartera real.

Vale. Tenemos 100 anacoins en nuestra cartera virtual. ¿Cómo hacemos para que no nos las roben? Pues vamos a darle un nombre a nuestra cartera, que no tiene por qué ser el nuestro, sino un nombre de usuario como el que podríamos usar en twitter, por ejemplo, y vamos a protegerla con una contraseña.

Ahora vamos a usar nuestras anacoins. Supongamos que te compro la pluma por 40 anacoins. Te mando un mensaje que dice “Yo, cartera de Ana, te pago a ti, cartera de Juanra, 40 anacoins”. Y este mensaje va a quedar registrado en un libro de contabilidad.

Pero yo no sé de quién es realmente esa cartera ni qué saldo tiene, ¿cómo sé que esa cartera tiene 40 anacoins y no menos? Porque el libro de contabilidad no lo vamos a tener sólo tú y yo, sino todo el mundo. Todos vamos a registrar todo y así tendremos la misma información. Para ti será fácil verificar que tengo 40 anacoins porque podrás ver todos los movimientos que he hecho y el saldo que tengo.

Como si los movimientos de mi cuenta corriente fuesen públicos pero nadie supiese que son míos. Exactamente, pero no sólo los tuyos, sino los de todos los usuarios desde el día de creamos las anacoins. Vamos a ir guardando los movimientos en bloques y los vamos a ir encadenando.

A esta forma de trabajar la llamaremos “blockchain”, cadena de bloques. Y en vez de estar esos movimientos guardados en un único sitio, van a estar en muchos sitios, que llamaremos nodos. Antes toda la información estaba centralizada, guardada de un banco, y ahora está descentralizada, guardada en muchos nodos a lo largo y ancho del mundo, y todo el mundo tiene toda la información.

Esto nos va a poner muy difícil hacer trampas, porque si yo quisiese modificar nuestra transacción y poner que sólo te he transferido 20 anacoins, el resto de registros no va a tener la misma información y me van a pillar. También es imposible que desaparezca el libro de contabilidad, porque va a estar en muchos sitios, y habría que borrarlos de todos.

Vale, cada transacción se manda a todos los nodos y todos verifican que es correcta. Pero es un poco rollo estar chequeando todos los movimientos para validar los nuevos, ¿no?

Sí, bastante, por eso vamos a premiar a los que hacen este trabajo. Vamos a pagar con anacoins a los que verifican las transacciones, y les vamos a llamar mineros. Cada vez que tenga un bloque de transacciones, se lo voy a enviar a los mineros para que lo verifiquen. Pero para asegurarme de que lo hacen bien, les voy a pedir una “prueba de trabajo”. Les voy a enviar el bloque codificado, como te contaba el otro día que hacía la máquina Enigma, pero sólo yo voy a tener la máquina, el minero no.

Pero si no tiene otra Enigma, ¿cómo va a adivinar el código? Probando, como los ordenadores en las pelis que van modificando dígitos de los códigos de detonación de misiles. Pondré un código más difícil si quiero que tarden más en descifrarlo y uno más fácil si quiero que tarden menos.

¿Por qué?

Porque los anacoins con los que les vamos a pagar, son nuevos, son creación de dinero, y ya sabemos que no es bueno imprimir dinero sin control. Al principio habrá pocos mineros y será más difícil que uno acierte la clave, así que pondré una adivinanza facilita. Cuando haya muchos, la pondré más difícil. El objetivo es que se resuelva un bloque cada 10 minutos en todo el mundo.

Vale. Tenemos entonces un sistema monetario donde los movimientos son públicos pero que es anónimo, porque no sé a quién pertenece cada saldo. Todo el mundo tiene toda la información y eso hace que sea imposible falsearla, y además tengo a mineros que van creando nuevas monedas cada cierto tiempo.

Pues ya está montado el sistema de anacoins. Mañana vemos las implicaciones de todo este enredo.