Alpine se encuentra en plena transformación. La marca que hizo de la ligereza, la agilidad y la deportividad sus principales señas de identidad ha decidido abrazar el coche eléctrico. El A290 ya ha abierto el camino y el nuevo A390 lleva esa filosofía a un segmento de mayor tamaño. El reto, ahora, es convencer a los aficionados de que las baterías no tienen por qué borrar el carácter de un Alpine.
Dan García, CEO de Alpine España, abordó esta transformación en una entrevista concedida a Onda Cero durante el Alpine F1 Warm Up Night celebrado el pasado 9 de septiembre en Madrid.
De Madrid al cielo
“De Madrid al cielo”. Una de las frases más icónicas asociadas a la capital española se hizo realidad, al menos metafóricamente, el pasado 9 de septiembre. A más de 90 metros de altura sobre Madrid, suspendido en el aire, se encontraba el Alpine A526 de Fórmula 1.
La escena formaba parte del Alpine F1 Warm Up Night, celebrado en el Club Financiero Génova apenas unos días antes del primer Gran Premio celebrado en el Madring. Allí, Alpine mostró su nueva gama de modelos mientras preparaba también el desembarco de la Fórmula 1 en la capital.
Entre los invitados estaba Dan García, CEO de Alpine España, que atendió a Onda Cero para analizar la transformación de la marca, su apuesta por la electrificación y el reto de mantener intacta su identidad deportiva.
Alpine da el salto al eléctrico
Alpine ha decidido acelerar su apuesta por la electrificación después de constatar el crecimiento de la demanda de vehículos eléctricos en España. Una transformación que la marca ha iniciado con el A290 y que continuará con nuevos lanzamientos.
“Hemos decidido que el futuro es eléctrico y vamos en ese camino”, explica Dan García, que sitúa el mercado eléctrico español en torno al 14%, con un crecimiento cercano al 25% respecto al año anterior, según los datos manejados por la compañía.
El A290 abre el camino
El primer paso de esa estrategia ha sido el A290, el modelo con el que Alpine pretende trasladar su carácter deportivo al coche eléctrico. Aunque comparte plataforma y numerosos elementos con el Renault 5, García insiste en que ambos modelos responden a filosofías diferentes.
“El Renault R5 tiene una cultura de la nostalgia y Alpine A290 tiene una cultura diferente, un alma deportiva como siempre ha estado en nuestro ADN”, sostiene.
¿Puede un eléctrico tener alma deportiva?
Uno de los grandes retos para Alpine pasa por mantener su tradicional filosofía de ligereza en una tecnología condicionada por el peso de las baterías. La respuesta de la marca pasa por la ingeniería y por eliminar todo aquello que no aporta valor.
“La ligereza siempre ha sido una de nuestras características”, explica García, que defiende el uso de materiales como el aluminio para contener el aumento de masa.
El CEO de Alpine España pone también como ejemplo el botón overtake del A290, una función que permite obtener un extra de potencia durante unos segundos y que García bautiza como “el botón de la felicidad”.
Alpine A390, la nueva apuesta del SUV eléctrico
El desafío se hace todavía mayor con el A390. El nuevo fastback deportivo de Alpine alcanza las 2,1 toneladas, una cifra que choca frontalmente con la tradicional filosofía de ligereza de la marca.
García, sin embargo, defiende que la tecnología permite compensar ese incremento de peso. “Cuando lo conduces tienes la sensación de ligereza y eso es gracias a la tecnología”, asegura.
El A390 cuenta con tres motores eléctricos y un sistema de torque vectoring que permite gestionar el par entre las ruedas para mejorar su comportamiento dinámico.
“El ADN de Alpine es la tecnología y la ligereza”, resume.
Alpine no quiere perder sus raíces
La transformación eléctrica no implica, según García, renunciar a los principios que han definido históricamente a Alpine. La expansión de la marca hacia nuevos segmentos no debe significar, defiende, abandonar una identidad construida durante décadas.
“Quien no respeta sus raíces está condenado a andarse por las ramas”, recuerda García, que reivindica la herencia de la marca: “Cuando conduces un Alpine sabes lo que tienes entre las manos”.
El mensaje para los puristas
Para los aficionados que todavía recelan de un deportivo eléctrico, el mensaje de García es sencillo: antes de juzgarlo, hay que conducirlo.
“Que primero lo pruebe”, recomienda. El objetivo es que el conductor siga bajándose del coche con la misma sensación que ha acompañado históricamente a la marca: “Este trayecto ha merecido la pena”.
Para Dan García, la electrificación no tiene por qué estar reñida con la diversión ni con la deportividad.
“Porque sea eléctrico, no pasa nada”.

