El Día de San Patricio es una de las festividades más reconocibles a nivel global, pero su origen y significado real no siempre son tan conocidos.
Por qué se celebra San Patricio el 17 de marzo
Cada 17 de marzo, ciudades de todo el mundo se tiñen de verde, los tréboles aparecen en ropa y decoración, y millones de personas se suman a una celebración que va mucho más allá de la fiesta. San Patricio se celebra este día de marzo porque coincide con la fecha en la que el santo falleció, en el año 461, tal y como queda recogido en el santoral de la Iglesia católica.
El origen de San Patricio
San Patricio es una figura clave en la historia de Irlanda. No era irlandés, pero fue llevado a la isla como esclavo en su juventud. Tras escapar, regresó años después como misionero con el objetivo de difundir el cristianismo.
De hecho, se le atribuye la evangelización de gran parte del país y la adaptación de símbolos locales para explicar conceptos religiosos. Uno de esos símbolos es el trébol, que se usó para representar la Trinidad cristiana y que acabó convirtiéndose en un emblema inseparable de la festividad.
¿Y el color verde?
El uso del color verde es uno de los elementos más característicos del Día de San Patricio por estar ligado a la identidad irlandesa. Y es que el color verde representa los paisajes naturales del país, está asociado al trébol y también forma parte de la bandera de Irlanda.
Además, con el paso del tiempo, vestirse de verde se convirtió en una forma de mostrar conexión con la cultura irlandesa, independientemente del lugar del mundo en el que se celebre.
Algo que ha contribuido a reforzar el uso generalizado del color verde es una tradición popular (extendida sobre todo en EEUU) que dice que quien no lleva algo verde puede recibir un pequeño "pellizco" como broma.
De festividad religiosa a fenómeno global
El Día de San Patricio ha sido durante siglos una celebración religiosa en Irlanda, pero a raíz de la emigración irlandesa (especialmente hacia EEUU) la festividad fue transformándose para convertirse en un fenómeno global con desfiles, música y reuniones sociales.
Ahora, es más una fiesta abierta al público y presente en muchas ciudades, que celebran eventos masivos, como el famoso desfile de Dublín.

