Una familia iba de viaje, cuando pararon en una gasolinera y siguieron su camino sin darse cuenta de que uno de sus hijos, de 10 años, se había quedado en tierra. Los hechos ocurrieron este domingo sobre las 20:30 horas en una estación de servicio situada en la A-66, a la altura de Aldea del Cano (Cáceres). El menor viajaba junto a su padre, un amigo de este y su hermano de siete años cuando todos hicieron una parada durante el trayecto.
El niño se bajó del vehículo, pero no volvió a subir cuando sus acompañantes emprendieron de nuevo la marcha. Ninguno de ellos se percató de que el menor se había quedado atrás hasta que la Guardia Civil les dio el aviso.
La Guardia Civil activó un dispositivo policial para localizar el vehículo
Tras recibir el aviso, la Guardia Civil comenzó las gestiones para localizar al vehículo. Las cámaras de seguridad de la estación de servicio permitieron comprobar que el menor se había bajado del coche y que no había regresado al mismo.
Los agentes también averiguaron que el vehículo circulaba en dirección norte por la A-66, por lo que establecieron un dispositivo de búsqueda. Finalmente, cerca de las 23:00 horas, localizaron el turismo a la altura de Hervás, a más de 140 kilómetros de la gasolinera.
El menor quedó bajo el cuidado de los agentes
Mientras se localizaba a sus familiares, el niño permaneció acompañado y bajo la atención de agentes de la Guardia Civil. Una vez localizado el vehículo, sus familiares emprendieron el viaje de regreso para recogerlo.
El menor pudo finalmente reunirse con ellos, poniendo fin a un episodio que pudo haber tenido consecuencias mucho más graves.
La Guardia Civil ha aprovechado el suceso para recordar la importancia de comprobar que todos los ocupantes han vuelto al vehículo antes de reanudar la marcha, especialmente cuando se viaja con menores.

