La Comisión Interministerial de Precios de Medicamentos celebrada este miércoles ha vuelto a rechazar la inclusión en la sanidad pública de los nuevos tratamientos contra el alzhéimer. Por primera vez, estos medicamentos han demostrado ser beneficiosos para ralentizar la progresión de la enfermedad.
Lecanemab, de Eisai y Biogen, y Donanemab, de Lilly, son los nombres de los dos medicamentos que ya están autorizados por la Agencia de Medicamentos Europea (EMA) pero que tendrán que esperar en España debido a la decisión de la Comisión Interministerial, que ha vuelto a rechazar la financiación al igual que lo hizo en la pasada primavera.
El objetivo de estos tratamientos no es curar el Alzheimer ni recuperar la memoria perdida, sino ralentizar la progresión de la enfermedad eliminando placas de amiloide del cerebro. El ensayo clínico principal mostró una ralentización del deterioro cognitivo de entre un 30-35% frente a placebo durante unos 18 meses de seguimiento.
Las críticas del director general de Lilly
El presidente y director general de Lilly España, Portugal y Grecia, Julio Gay-Ger, ha lamentado en una carta abierta la decisión adoptada. "Esta decisión nos entristece profundamente, porque detrás de cada expediente administrativo hay personas reales: pacientes que esperan, familias que acompañan y profesionales sanitarios que necesitan herramientas para actuar a tiempo".
Asimismo, el director ha destacado que el medicamento es el resultado de más de 35 años de investigación. "Años de hipótesis, ensayos, moléculas que no llegaron y la perseverancia de quienes sabían que valía la pena seguir. Por primera vez, podemos hablar de un tratamiento que no solo alivia síntomas, sino que modifica el curso de la enfermedad y cuenta con evidencia que respalda la finalización del tratamiento una vez eliminadas las placas de amiloide del cerebro".
Asimismo, Gay-Ger ha señalado que, mientras mantiene su intención de seguir trabajando por la financiación pública, el tratamiento estará disponible en la sanidad privada.
Las asociaciones muestran su disconformidad
Tras conocerse la noticia, la Confederación Española de Alzheimer y Otras Demencias (Ceafa) ha denunciado que "el Gobierno de España y las comunidades autónomas (CCAA) condenan a los pacientes de Alzheimer al abandono", hecho que considera que ha quedado patente con la decisión de no financiar los primeros y únicos tratamientos capaces de retrasar la evolución de esta enfermedad.
Según explican, es "injustificable" la decisión adoptada al respecto por la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM), la cual se ha producido "una vez más".
"La organización considera que esta medida deja sin acceso a la única opción terapéutica disponible para modificar la evolución de la enfermedad y supone un abandono para miles de pacientes", detallan en un comunicado.
Además, acusan al ministerio de quedar al margen de un tratamiento que ya está al alcance en multitud de países europeos. "A juicio de la confederación, España vuelve a situarse al margen de la innovación biomédica, al impedir que los especialistas puedan ofrecer estos tratamientos a los pacientes que cumplen los criterios clínicos".

