CRISIS ENERGÉTICA

El tope al gas europeo retrasa su aprobación ante las críticas de varios países

Los veintisiete retrasan la aprobación del tope al gas a la espera de que la comisión cambie su propuesta de limitarlo a 270 euros. Una tomadura de pelo según España y otros catorce países.

ondacero.es

Madrid | 25.11.2022 07:13

El tope al gas europeo retrasa su aprobación ante las críticas de varios países | Foto: Pixabay

El tope al precio del gas europeo continúa retrasando su entrada en vigor después de los 27 países de la Unión Europea no hayan llegado a un consenso. Sin embargo, sí han alcanzado otros acuerdos en el marco de ahorro energético.

Con esta propuesta de tope al gas fijándolo en 275 euros el megavatio hora (MWh), Bruselas intentaba contentar a los estados más reticentes, pero hasta 15 países se han opuesto y esperan un cambio en la posición de Bruselas.

Aún así, la comisaria europea de Energía, Kadri Simson, es optimista y cree q ue todavía es posible llegar a un acuerdo en la siguiente reunión de los 27. Encuentro que se celebrará el próximo 13 de diciembre. Sin embargo, el ministro de Industria checo, Jozef Síkela, se ha mostrado bastante más prudente. "No abramos todavía el champán", ha declarado.

Es una broma de mal gusto

La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de España, Teresa Ribera, no rebaja el tono de su crítica a la Comisión Europea por la propuesta que ha hecho sobre el precio al tope al gas. Lo califica de "una broma de mal gusto".

Ribera censura que se quiera poner tan alto ese límite y con unas condiciones tan concretas que impide que se aplique.

Otras medidas de la UE

Por otro lado, los 27 si han logrado acuerdos políticos sobre otras medidas como un mecanismo de solidaridad para compartir gas o compras conjuntas o aceleración de permisos para renovables. Aunque, como destaca la ministra Ribera, era razonable porque "todo es un único paquete".

Por lo que todo sigue atascado en ese precio del gas que propone la Comisión Europea a 275 euros/MWh que ni siquiera comparten los países más duros: Alemania y Holanda.