El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, ha confirmado el cierre de las dependencias de la Policía Nacional en la Plaza Alta de Badajoz, una decisión técnica tomada desde dicho cuerpo ante la que el alcalde de la ciudad, Ignacio Gragera, ha reiterado que no la comparte y que considera que la presencia "permanente" de dicho cuerpo en el Casco Antiguo "da un plus de seguridad" a un entorno que, por otro lado, es "seguro".
De esta manera se han pronunciado en declaraciones a los medios tras mantener una reunión en la que también han estado presentes la jefa superior de la Policía Nacional en Extremadura, Elisa Fariñas; el jefe regional de operaciones de la Policía Nacional, Manuel Veiga; la subdelegada del Gobierno en Badajoz, Maribel Cortés; el primer teniente de alcalde Carlos Urueña; el superintendente de la Policía Local en Badajoz, Rubén Muñoz.
En su intervención, José Luis Quintana ha señalado que el cierre "es una decisión policial exclusivamente" y que "por lo tanto para mejorar la seguridad de la ciudad de Badajoz, la decisión la toma la Policía Nacional, entendiendo que va a hacer un mejor uso de los recursos que tiene para actuar". Y es que, además, "cerrar esas dependencias consigue poner más personal en la calle, que es donde entiende que se puede hacer".
Al respecto, ha indicado que el casco histórico es "seguro" y que los índices de delincuencia de Badajoz del año 2024 han bajado con respecto al 2023 a la par que ha expuesto sobre la postura de Gragera que reconoce que lo entiende, que él también ha sido regidor y comprende que reclame peticiones que ve que son "buenas" para la ciudad.
"Yo lo entiendo, él lo sabe, yo he sido alcalde, pero también es verdad que hay que entender que quienes saben, quienes tienen conocimiento y quienes aplican las decisiones para mejorar la seguridad de los ciudadanos de Badajoz, en este caso es la Policía Nacional, que es la que ha tomado esta decisión", ha insistido, mientras que interpelado por si el cierre se da por definitivo ha reiterado que "es la decisión que ha tomado la Policía Nacional" y que el ayuntamiento y la Delegación van a hacer un seguimiento ante la misma.
Preguntado por su valoración después de que la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, haya pedido al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a través de una carta, que "se implique personalmente" en garantizar la continuidad de las dependencias de la Policía Nacional en la Plaza Alta, el delegado no cree que tenga que valorarlo y considera en todo caso que "es una decisión que se toma desde el punto de vista técnico, por parte de quienes son los responsables de la seguridad ciudadana de Badajoz".
"Con la altísima profesionalidad que tienen, yo confío en sus decisiones", ha continuado, junto con que "la han tomado en base a una serie de cuestiones en las que ellos consideran que no es una comisaría en ningún caso, que había una sola persona, que no se daba ningún servicio al ciudadano allí", a la par que ha agregado que "es verdad" que había presencia en esta sede, pero también que el personal que se destinaba a ello lo van a dedicar a incrementar la vigilancia en la ciudad, especialmente en el casco histórico.
En relación a la reunión, ha avanzado que han abordado la culminación del Plan de Seguridad de Badajoz, una iniciativa municipal en la que la Policía Nacional se pone a disposición para ayudar en "lo que sea necesario" y ante la que matiza que los dos cuerpos, el local y nacional, van a trabajar conjuntamente para que la ciudad "tenga un verdadero plan", en el que estará contemplada la seguridad del centro histórico, un lugar "seguro" que "por supuesto que tiene problemas" que cree que "hay que atacarlos de manera coordinada" y cada uno en sus competencias.

