Sucesos

El Seprona investiga a un hombre en Santa Pola por tendencia ilegal de un guacamayo azul y amarillo y una cotorra de Kramer

Se puede enfrentar a sanciones de entre 3.000 y más de 100.000 euros

David Alberola García

Elche |

El Seprona investiga a un hombre en Santa Pola por tendencia ilegal de guacamayo azul y amarillo y una cotorra de Kramer.
El Seprona investiga a un hombre en Santa Pola por tendencia ilegal de guacamayo azul y amarillo y una cotorra de Kramer. | Guardia Civil

La Guardia Civil ha inmovilizado cautelarmente dos ejemplares de aves exóticas, un guacamayo azul y amarillo y una cotorra de Kramer, que ha sido localizados en el interior de un garaje urbano de Santa Pola.

El propietario de las aves no ha acreditado la documentación exigida para la tenencia legal de las mismas y una de ellas, además, está incluida en el catálogo de especies exóticas invasoras en España.

La actuación tuvo lugar el pasado mes de marzo, cuando agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de Elche, durante un servicio ordinario de inspección, detectaron la presencia de dos aves en jaulas dentro de un local.

Tras localizar al responsable del inmueble e inspeccionar el interior, se constató la existencia de dos especímenes exóticos, correspondientes a un guacamayo azul y amarillo y una cotorra de Kramer.

Tanto el guacamayo azul y amarillo como la cotorra de Kramer están incluidas en el Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites), por lo que para su tenencia es necesaria una serie de requisitos legales como certificados de origen o importación, así como documentación acreditativa de su legal adquisición.

Además, la cotorra de Kramer está incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, lo que restringe su posesión por el riesgo que representa para la biodiversidad autóctona.

De 3.000 a más de 10.000 euros de sanción

El propietario de las aves no ha podido aportar ningún documento que justifique el origen ni la tenencia legal de las aves, por lo que procedieron a su inmovilización cautelar y depósito temporal bajo su custodia, a disposición de las autoridades competentes, como la Conselleria de Medio Ambiente y el Servicio de Aduanas.

En virtud de la normativa de contrabando, protección de la fauna silvestre y bienestar animal que está vigente en España, el hombre investigado se enfrenta a sanciones de entre 3.000 y más de 100.000 euros.