El portero del Villarreal, Peter Gulácsi, se reincorporó este jueves a los entrenamientos después de haber sido baja el martes en el partido ante el Nápoles tras haber sufrido el lunes por la noche un asalto a su domicilio.
Varios atracadores se colaron en la casa del guardameta húngaro cuando él y su familia dormían y, tras amenazarles con un arma, después de casi una hora de atraco, se llevaron un botín formado principalmente por bolsos y relojes. El jugador, que vive en un chalet en una urbanización en Puçol, no se vio en disposición de disputar el duelo europeo ante el equipo italiano.
Tras el descanso que Iñigo Pérez dio a su plantilla el miércoles, el equipo regresó este jueves al trabajo y Gulácsi se ejercitó con normalidad con sus compañeros.
El húngaro había desbancado de la titularidad a Luiz Júnior, que cuajó un buen partido antes el Nápoles, y ahora el técnico debe decidir entre ambos para el duelo de este domingo ante el Elche.

