Es estudiante Erasmus en Montpellier

La tomellosera Sofía González cuenta cómo está viviendo los disturbios en Francia: "No tengo miedo pero sí incertidumbre"

Disturbios, manifestaciones, actos vandálicos y huelgas estudiantiles. Es lo que, desde hace dos semanas, está sucediendo en Francia. En la ciudad de Montpellier está estudiando Sofía González, natural de Tomelloso, que ha contado en Onda Cero cómo está viviendo estos episodios.

José Luis Juárez

Ciudad Real |

Sofía González

Disturbios, manifestaciones, actos vandálicos y huelgas estudiantiles. Es lo que, desde hace dos semanas, está sucediendo en Francia. En la ciudad de Montpellier está estudiando Sofía González, natural de Tomelloso, que ha contado en Onda Cero cómo está viviendo estos episodios.

Sofía tiene 20 años y lleva un mes como estudiante Erasmus en Montpellier donde cursa Negocios Internacionales durante un año. Dice que lo que está viviendo “es un poco chocante porque vas a un país para descubrirlo y disfrutar pero te encuentras después con esta situación que no se sabe cómo va a acabar”.

Asegura no tener miedo pero si incertidumbre ya que, si bien al principio no había actos violentos, sin embargo este pasado fin de semana escaló la tensión con numerosos actos vandálicos.

A pesar de las protestas, la joven tomellosera tiene que seguir yendo a la universidad mediante transporte público. Iba en tranvía pero los estudiantes cortaban las vías y al final tenía que coger otro transporte.

Señala que al principio no eran protestas peligrosas aunque se intensificaron cuando entraron sindicatos y una huelga más general. Esto llevó incluso a Sofía a abandonar temporalmente Montpellier e irse junto a otras amigas de la zona del sur de Francia a Carcassonne desde este pasado fin de semana para evitar la escalada de violencia.

Sofía González dice estar bien y tranquila y ha manifestado que su familia le llama desde Tomelloso todos los días, recomendándole que vaya desde la universidad a la residencia.

Esta joven estudiante espera que haya una respuesta del Gobierno francés para atender las reivindicaciones “ya que se está demostrando que a los manifestantes no les vale un no por respuesta”.