COSTARÁ 1,2 MILLONES DE EUROS

La demolición del Lluís Sitjar comenzará este miércoles

El teniente de alcalde ha asegurado que el estado del Lluís Sitjar "no se puede permitir en ciudades modernas" y por eso comenzarán las obras de derribo del campo mallorquín, que cuenta, según ha dicho, con un "expediente conflictivo".

ondacero.es

Palma de Mallorca | 26.11.2014 00:00

El teniente de alcaldía de Urbanismo y Vivienda, Jesús Valls, ha anunciado, este martes en la rueda de prensa para anunciar los acuerdos de la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Palma, que las obras de demolición del antiguo campo del Real Mallorca, el Lluís Sitjar, que se encuentra en estado de ruina desde 2010, comenzarán hoy.

Valls ha anunciado que "a pesar de falta de interlocución con los responsables del Mallorca, nos encontramos ante la inevitable puesta en marcha ya física" de la demolición de este estadio, donde en los últimos años "se han dado distintos casos de muerte por sobredosis y violación".

De esta manera, el teniente de alcalde ha asegurado que el estado del Lluís Sitjar "no se puede permitir en ciudades modernas" y por eso comenzarán las obras de derribo del campo mallorquín, que cuenta, según ha dicho, con un "expediente conflictivo".

En este sentido, ha dicho que durante este tiempo han intervenido distintas áreas del Ayuntamiento, como la de servicios sociales, por las entradas no autorizadas al recinto, así como la Policía Local, el Cuerpo Nacional de Policía, los Bomberos de Palma para apagar dos fuegos". "Una historia desgraciada desde que el administrador, el Real Mallorca, abandonó el estadio", ha comentado al respecto.

Así, Valls ha recordado que el presupuesto inicial de estas obras, tal como se aprobó hace unos meses en junta de gobierno, es de 1,2 millones de euros y la duración aproximada de las mismas será de cuatro meses.

Según ha dicho, la intención "no es atacar al Real Mallorca, sino evitar el estado de degradación" porque, "no sólo se encuentra en una situación física insostenible", sino que el derribo se tiene que llevar a cabo "por seguridad ciudadana y por salubridad pública".

Valls ha precisado que las obras "no se han realizado antes" por que se ha tenido que "dar continuidad al expediente de disciplina urbanística en que se declara su ruina y se ha tenido que notificar a los 427 titulares que tienen en su poder los más de 600 títulos de copropiedad" y, además, se "les tiene que dar la posiblidad de que se opongan al presupuesto" de demolición del Ayuntamiento de Palma.

Según ha aseverado, el Ayuntamiento "no puede mirar para otra parte" y tiene que actuar en defensa de las reclamaciones constantes de los vecinos de Es Forti en particular y de los vecinos de Palma, en general.

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