La Vega en Oviedo, el 'solarón' en Gijón o el espacio de baterías de cock de Avilés son algunos de los espacios que están abandonados y pendientes de ser urbanizados, pendientes de su recuperación para la actividad diaria. Son enclaves con distintas características por la titularidad de su suelo, localización en la ciudad y posibles utilizaciones pero comparten una cuestión: son un desafío para la sociedad y las administraciones de cara a darles presente y futuro y que no se conviertan en manchas duraderas en el entramado urbano. Sonia Puente Landázuri aboga por la preservación patrimonial material e inmaterial si tiene sentido junto a la multiplicidad de usos. No todo debe desarrollarse con vivienda y aboga por otras formas de financiación de la recuperación de esos espacios, no sólo mediante los aprovechamientos urbanísticos de un desarrollo residencial.
