El presidente de la Junta General del Principado, el socialista Juan Cofiño, aboga por el adelanto de las elecciones generales ante una legislatura condicionada por la falta de presupuestos y sin mayoría parlamentaria sólida para el Gobierno.
Preguntado por ese adelanto, Cofiño es rotundo: “sin ninguna duda, con toda claridad”. El presidente de la asamblea legislativa asturiana argumenta: “no alcanzo a comprender qué beneficios se extrae para nadie de prolongar esta situación unos meses más”.” No es bueno para nadie”, concluye.
Ante la posibilidad de que coinciden tres comicios el miso día, “puede imaginarse cualquier circunstancia”, señala Cofiño en un momento en el que “no hay indicios fiables porque depende de la voluntad libérrima del presidente del Gobierno”.
En términos políticos no puede sostenerse, una legislatura sin presupuesto sindica falta de solidez parlamentaria, no se tuvo desde el principio con un pacto muy complicado” y te lleva a utilizar “en exceso” instrumentos que son extraordinarios como el decreto-ley.
Juan Cofiño ha sido diputado en la Junta y consejero y vicepresidente del Gobierno del Principado a mediados de los 90 y en el primer gobierno de Barbón. Con su trayectoria y vivencias políticas, le preguntábamos por la polarización y cómo puede afectar a la convivencia pacífica: “estoy preocupado”. Cofiño entiende que la polarización nació hacia 2008 con la Gran Recesión y evolucionó con el movimiento del 15M que políticamente derivó en Podemos. A ello, razona Cofiño, se une la polarización hacia el otro extremo con el crecimiento de Vox.
Liga esa situación con el debilitamiento de los grandes acuerdos entre los principales partidos de gobierno. “Quiero pensar que los consensos originarios de la democracia se pueden reconducir”. Es “preocupante” que los grandes partidos “no se sienten a hablar” sobre temas “transversales que no forman parte de un programa electoral concreto” como la vivienda y la política exterior. “Espero que tras esos procesos se haga una reflexión en Asturias y España”.
Sobre la llamada “ley de nietos”, Cofiño disiente de la decisión del Supremo al ir más allá en unas cautelares que al fondo del asunto.
