CORONAVIRUS

La incidencia alcanza los 475 contagios por cien mil habitantes

Se cumplen dos meses desde la aprobación del nuevo protocolo de vigilancia del coronavirus, que solo contabiliza los casos graves o de personas vulnerables. En los últimos días se han notificado 1.779 positivos y se debate la posibilidad de una cuarta vacuna.

Redacción

Zaragoza | 20.05.2022 13:56

Variante Covid XE: los nuevos síntomas de la variante invisible a los test
Imagen de archivo de un test rápido Covid. | Efe

El nuevo protocolo Covid está a punto de cumplir dos meses. Desde entonces la prioridad es atender a las personas vulnerables. De hecho, se ha producido la ya conocida gripalización del coronavirus, ya que en este periodo de tiempo se han eliminado las cuarentenas de manera generalizada y ya no se tramitan bajas médicas porque los síntomas, afortunadamente, son más leves. A pesar de todo, la tasa de incidencia actualmente es de 475 contagios por cada 100.000 habitantes, casi 100 puntos más que hace dos meses.

En los últimos tres días, Salud Pública ha notificado 1.379 casos. La tendencia poco a poco se ha va reduciendo, pero ahora los expertos están abriendo el debate sobre la posibilidad de administrar una cuarta vacuna contra el Covid para reforzar esa inmunización de cara al otoño y el invierno, donde prevén un nuevo incremento de positivos.

El 10% de los aragoneses que se han infectado sufren Long Covid

En Aragón, aproximadamente el 10% de las personas que se han infectado con el coronavirus tienen el denominado Covid persistente. Estos pacientes son atendidos en Atención Primaria y luego derivados a distintos especialistas, en función de los síntomas permanentes que sufren. Los casos más complejos son tratados en Medicina Interna.

Lo establece el protocolo específico para el Long Covid aprobado en Aragón en 2021. La consejera de Sanidad, Sira Repollés, señala que el diagnóstico es muy complicado. Los esfuerzos ahora se centran en profundizar en la investigación.

La consejera señala que el protocolo Long Covid está abierto a cambios y no descarta crear una Unidad de Referencia para la atención, como han hecho otras comunidades. Reconoce también que será necesario evaluar el deterioro que la enfermedad produce en los pacientes, pero para ello habrá que esperar a la validación de las escalas cognitivas que permitan hacer esa valoración.