OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "El rey se reivindica a sí mismo"

Carlos Alsina analiza en su monólogo el plantón de los partidos independentistas al rey Felipe VI en el Congreso y señala qué es "lo que más les escuece" a todos los que reclaman que se acabe el 'régimen del 78'

Carlos Alsina

Madrid | 24.02.2021 08:47

Así es cómo el rey que desempeña la jefatura del Estado habló ayer de sí mismo.

Sustituya usted el nombre del rey de antes, Juan Carlos, por el del rey de ahora, Felipe. Cambie el año 1981 por el año 2017 y aquí tiene el sentido último del discurso que el 3 de octubre se grabó en el Palacio de la Zarzuela. Ante la inaceptable ruptura del orden democrático, el emplazamiento a los poderes del Estado para que aseguraran la vigencia de la Constitución y del autogobierno catalán encarnado en el Estatuto. Es probable que aquel 3 de octubre este rey revisara aquella intervención televisada de su predecesor y en el afán de transmitir firmeza y autoridad.

El rey no es nada sin la Constitución de la que su legimidad emana. Como los diputados que ayer estuvieron presentes en el acto organizado por Meritxell Batet no son nada, y los que estuvieron ausentes tampoco, sin la Constitución que garantiza que haya Cortes y que éstas representen al pueblo que es el único dueño de la soberanía.

Nada tiene de extraño que rehúsen celebrar la pervivencia de la Constitución aquellos que aplaudieron las otras dos grandes arremetidas que ha sufrido el orden constitucional en estos cuarenta años. La más reciente fue la de Puigdemont y Junqueras, la sedición de hace tres años orquestada y ejecutada desde dentro del propio Estado. La Generalitat es institución del Estado y utilizarla para fines ilícitos es secuestrarla. Y la arremetida más larga, la más constante, la más violenta fue la que hasta el año 2012 mantuvo la organización mafiosa ETA. El terrorismo que ha sido el mayor enemigo de las libertades en España.

Ayer se personaron en feliz cuadrilla los partidos independentistas que lideraron la sedición con la coalición que lidera Arnaldo Otegi para repudiar lo que ellos llaman el régimen del 78 y predicar la cantinela ésta de que el golpe del 81 en realidad fue un autogolpe urdido por la corona para perpetuar las estructuras franquistas y la opresión de las identidades nacionales y no sé cuántas cosas más. Se lo soltaron de un tirón, a coro, a los periodistas en la sala de prensa del Congreso para negarse a continuación a responder preguntas. Porque a estos popes de la libertad y la transparencia andar respondiendo preguntas les cansa. Quieren tener a la prensa, como dijo Miguel Ángel Aguilar, de decorado.

La prueba de que el golpe fue un autogolpe que perpetuó las estructuras franquistas y los pilares antidemocráticos y bla bla bla es que un año después del golpe estaba gobernando el Partido Socialista con 202 diputados (justo lo que quería Tejero, ¿verdad?) y que a base de perpetuar y perpetuar (y seguir perpetuando) en Cataluña gobiernan desde hace tres años dos partidos independentistas, a falta de uno. Es sabido que Jordi Pujol fue un agente de perpetuación franquista los veintitrés años que hizo lo que le dio la gana al frente de la Generalitat y que Carod Rovira ya blanqueaba el régimen del 78 cuando se repartía el Presupuesto con Maragall y Joan Saura. Cómo olvidar el buen rollo de Ernest Benach, presidente del Parlament (de Esquerra), con el rey Juan Carlos en 2003 porque éste le había dicho que ‘hablando se entiende la gente’. Se ve que Esquerra estaba entonces blanqueando la monarquia (y bla bla bla).

Lo que más escuece a estos diputados que ayer reclamaban que se acabe el régimen del 78 es que todos ellos son hijos de ese régimen

Lo que más escuece a estos diputados que ayer reclamaban que se acabe el régimen del 78 es que todos ellos son hijos de ese régimen. Todos son fruto del bendito fracaso de la embestida reaccionaria de hace cuarenta años. Porque si aquello hubiera triunfado, a saber dónde estaría hoy Rufián y dónde estaríamos todos. Ayer les decía que serían los ausentes del acto del Congreso quienes tendrían que explicar qué problema le encuentran a celebrar el fracaso de un golpe militar y la vigencia de la democracia parlamentaria. El portavoz del PNV, Aitor Esteban, dio esta explicación que él debe entender que es sólida.

Toda esta bruma se refiere a las teorías conspiratorias que los mismos que las alientan utilizan luego como coartada para desmarcarse de ese ejercicio tan saludable que es la memoria histórica. Das por seguro, como hizo ayer Rufián, que algún día se sabrá que era el rey el que estaba detrás de todo y ya tienes coartadas para borrarte de cualquier acto conmemorativo. A menudo quienes más dudas dicen tener son quienes menos se han esforzado en despejarlas. Siguen creyendo que a Kennedy lo mató cualquiera menos Lee Harvey Oswald. Pero bueno, si Aitor Esteban no tiene claro que se celebraba ayer será porque no quiso atender a lo que expuso la presidenta de la Cámara a la que él mismo pertenece desde hace años. Mira, son cinco segundos.

Esto es. Conmemorar cómo vencieron los valores constitucionales frente a la arremetida reaccionaria. Se celebra que Aitor Esteban sea diputado. Y que hayan podido serlo antes que él y durante cuarenta años todos aquellos que, respetando las normas, han obtenido la confianza de los ciudadanos. Del pueblo, que sigue siendo el único titular de la soberanía popular gracias a que hace cuarenta años fracasó el asalto del Capitolio, perdón, del Palacio de las Cortes. Y fracasó el secuestro de que fueron víctimas los diputados que precedieron al señor Esteban en esos mismos escaños.

Esta decisión judicial no la va a celebrar Podemos. Porque ésta en lugar de archivar, desarchiva. La Audiencia Provincial de Madrid corrige al juez Escalonilla y le indica que reabra la investigación sobre las presuntas irregularidades financieras del partido de los Iglesias Montero. A diferencia del juez instructor, el órgano superior sí aprecia indicios de que pudo usarse dinero de la caja común morada para financiar asociaciones de las que formaban parte algunos dirigentes del partido. Es decir, y presuntamente, que bajo la apariencia de aportar dinero a una asociación se estaba pagando un sobresueldo a algunos de sus miembros.

No han dicho estos jueces que esté probada ni irregularidad ni delito alguno. Sólo dicen que no cabe desechar ya la sospecha. Y por tanto, que se investigue. El origen de este asunto, como el de Neurona, está en lo que contó en su día el abogado despedido Calvente, al que Iglesias acusó de un abuso de género que nunca probó. Quiero decir, que al abogado Calvente no se lo ha inventado ningún periódico ni ningún comisario de la policía patriótica. Lo que cuenta puede ser mentira ---eso es lo que el juez habrá de establecer--- pero Calvente sale de Podemos. Cuña de la misma madera.

A Celia Cánovas tampoco se la ha inventado ningún medio de comunicación. No es hija de ninguna cloaca. Celia Cánovas es una señora catalana a la que Podemos presentó al Senado por Tarragona en 2016: abogada especializada en vivienda que entró en Podemos muy ilusionada y salió muy defraudada, según testimonio de ella. Se considera perjudicada por el uso que el partido de los Iglesias Montero dio al dinero que todos los cargos electos habían de aportar a la caja común, aquella norma de Podemos que consistía en que nadie podía cobrar más de tres salarios mínimos y que el resto había que donarlo al partido. Dice que en dos años donó 25.000 euros y reclama saber qué uso se les dio. Fue ella quien le contó al juez Escalonilla que el partido le había certificado como donación más dinero que el que había aportado, de ahí la sospecha de irregularidades contables que el juez no consideró sólida. Ahora la Audiencia Provincial la readmite como perjudicada en la causa. Decisión que habrá disgustado también a Podemos. Y al juez Escalonilla.

Con este juez pasa lo mismo que con García Castellón o con cualquier otro juez que investigue a Podemos. Cuando archiva un asunto porque no ve que haya nada delictivo, Podemos le hace la ola y exhibe la decisión judicial como prueba de que siempre les están denunciando en falso. Pero cuando mantiene una investigación y cita como imputado a Monedero, ah, entonces el juez forma parte de la gran conspiración contra el pobre partido perseguido.

Siempre es la misma historia. El juez héroe o villano dependiendo de lo a gusto que sientan con sus decisiones los Iglesias, los Echeniques y las Bousselhams.

Acuérdese cómo celebraron a García Castellón cuando citó a Iglesias como perjudicado por la filtración de los pantallazos de Dina, cómo aplaudieron que el juez le agradeciera que explicara tan bien las sospechas sobre el papel de Villarejo en operaciones políticas y cómo empezaron a sacudirle cuando le retiró al vicepresidente la condición de perjudicado y se ocupó de investigar qué le había pasado a la tarjeta de memoria de Dina. Siempre es la misma historia. El juez héroe o villano dependiendo de lo a gusto que sientan con sus decisiones los Iglesias, los Echeniques y las Bousselhams.