OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Tanques para Ucrania"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo sobre el cambio de postura en el gobierno alemán para enviar carros de combate Leopard 2 a Ucrania, lo que supone un paso más en la implicación de los países europeos en esta guerra.

Carlos Alsina

Madrid | 25.01.2023 08:39 (Publicado 25.01.2023 08:31)

No es verdad que la oposición vote siempre no es no a las iniciativas del Gobierno. A veces, se abstiene. Que es un ni sí ni no. Nos parece bien que baje usted el IVA de los alimentos pero ha dejado fuera la carne.

A veces, la oposición facilita, como ayer, que los decretos del Gobierno sean avalados por el Congreso. Y a veces los partidos del frente amplio, que son la plataforma política a la que pertenece el PSOE, fingen ponérsele flamencos a Sánchez para que no se olvide de que el Gobierno verdadero son ellos, la versión extendida y parlamentaria de la coalición tripartita que encabezan Sánchez, Podemos y Yolanda Díaz, candidata Godot, meses llevan esperándola.

A veces los socios del Gobierno fingen ponérsele flamencos a Sánchez

Ayer le tocaba ponerse estupendo al PNV. Tirando de metáforas. Que si la soga, que si el jardín, que si el abono, que si las costuras del traje. Pero la conclusión es sólo una: en la cabeza del peneuvismo ya está repetir la fórmula tras las elecciones de diciembre. La siguiente legislatura la ven clavadita a ésta: Sánchez en minoría sostenido por el frente amplio. Que, a estas alturas, puede que no parezca novedad alguna. Pero sí que lo es.

Es novedad que a las próximas elecciones concurra el PSOE dando por hecho que, si le dan los votos, seguirá gobernando cuatro más con los mismos. Es novedad, porque a las últimas elecciones concurrió Sánchez insomne por la pesadilla que era para él esa cosa llamada Podemos y prometiendo mano dura contra el independentismo.

De repudiar a Iglesias y Junqueras como posibles socios a compartir el Gobierno con Iglesias y cultivar a Junqueras como aliado preferente en el Parlamento

De repudiar a Iglesias y Junqueras como posibles socios a compartir el gobierno con Iglesias y cultivar a Junqueras como aliado preferente en el Parlamento. Y reclutar a Bildu, que fue la consumación de esta plataforma política a la que anhela seguir perteneciendo, después de diciembre, el PNV.

Esquerra, el socio predilecto, se abstuvo en la votación

Esquerra Republicana se abstuvo en la votación de ayer. El socio predilecto, el compadre bien amado, se permitió un gestito de distancia electorera. Se abstuvo sabiendo que el decreto salía adelante sin problemas, que es una forma como otra cualquiera de fingimiento.

¿Qué finge Esquerra? Finge que de verdad le ocupan los asuntos que se votan en el Congreso. Lleva meses el esforzado Rufián intentando reinventarse como profeta de la indignación social por la electricidad y los precios. Pero el día que toca votar si se baja el IVA de los alimentos Rufián se abstiene. Cumpliendo con la instrucción que le llega de Barcelona y que dice: que se note que estamos disgustados porque el PSC no cede en la negociación de los Presupuestos.

A Esquerra siempre le resultó más fácil exigir a los demás, y culpar de todo a los demás, que asumir sus incompetencias

A Esquerra siempre le resultó más fácil exigir a los demás, y culpar de todo a los demás, que asumir sus incompetencias; siempre es más fácil hacer de látigo del poder que admitir que, en Cataluña, el poder lo tienes tú; el gobierno catalán eres tú. Y ya sólo tú.

Tuya es la responsabilidad de la gestión, como hoy le van a recordar a Aragonés los médicos y los profesores que se sumen a las manifestaciones y las huelgas. Tuya es la obligación de encontrar los votos que no tienes para sacar adelante unos presupuestos. Pero, como nos recordó Iceta el viernes en este programa, fue Junqueras quien proclamó en otoño que antes se prorrogaban las cuentas que pactarlas con Salvador Illa. Con Illa, no, con Illa no.

Rufián pide que los socialistas salven la cara a Aragonés

Y ahora viene Rufián a pedir que los socialistas salven la cara a Pere Aragonés anteponiendo el bien de los ciudadanos al cálculo electoral de los partidos. ¡Y lo dice Esquerra! Que vive en el cálculo electoral. Por cálculo electoral se abstuvo ayer, y por cálculo electoral se manifestó el jueves en Barcelona.

En esa concentración que el presidente Sánchez diagnosticó bien como la de los nostálgicos que desean una España rota. Eso son, en efecto, el Junqueras y la Esquerra manifestante. Nostálgicos que quieren una España rota -de hecho, ya intentaron romperla- y con los que el presidente, frente amplio, viene pactándolo todo. Y aspira, la legislatura que viene, a seguir haciéndolo.

Alemania entregará sus tanques Leopard a Ucrania

Será esta mañana y en el Parlamento, que es donde los gobiernos anuncian las decisiones relevantes. En Alemania, quiero decir, España es otra historia. Será esta mañana, y en el Parlamento, cuando el primer ministro Scholz, socialdemócrata, confirme que entregará tanques Leopard a Zelenski para reforzar la capacidad defensiva de Ucrania contra el empeño ruso de invadirla. O de arrasarla, en vista de que la invasión no termina de consumarla.

Ya no es sólo que Alemania no impida que otros países que disponen de estos tanques se los hagan llegar al gobierno ucraniano, como anteayer subrayó Borrell, es que entregará sus propios tanques.

De forma coordinada se produjeron ayer dos anuncios simultáneos: el de Estados Unidos, Biden, de que enviará tanques Abrams, y el de Alemania sobre los Leopard, que supone un cambio en la postura que venía manteniendo Scholz. Y que abre ahora el camino a que los gobiernos europeos que estaban de perfil y arrastrando los pies cada vez que se les preguntaba, den, a su vez, el paso de ofrecer también algunos tanques.

El envío de armamento pesado es un paso más en la implicación de los países europeos en esta guerra. No la libramos directamente pero sí estamos en uno de los bandos, el del país agredido que se defiende

Cuenta atrás para que el ministro Albares deje de incomodarse por las informaciones sobre el armamento que se envía. El presidente Sánchez eludió ayer el asunto de los tanques en su comparecencia en el Congreso. En breve, y con Alemania como paraguas, él también dejará de eludirla.

El envío de armamento pesado es un paso más, claro que lo es, en la implicación de los países europeos en esta guerra. No la libramos directamente pero sí estamos en uno de los bandos, el del país agredido que se defiende y para los pies al agresor.

Dentro del Gobierno de España, como se sabe, están quienes aplauden el compromiso con Ucrania -los ministros socialistas- y están los que rezongan porque preferirían que no nos implicáramos -los ministros de Podemos-. Y luego está Yolanda Díaz, que de este tema evita hacer más comentarios que los justos.

Podemos sigue intentando presentarse como el último reducto del pacifismo en España. Sólo ellos aman la paz y odian la guerra

Podemos sigue intentando presentarse como el último reducto del pacifismo en España. Sólo ellos aman la paz y odian la guerra. Sufren, rodeado de una legión de diputados de otros grupos que sufren de ardor guerrero, que aman los tanques, que anhelan que la guerra de Ucrania desemboque en la tercera guerra mundial para que el planeta entero reviente. Sólo gentes como Echenique o Belarra, o como Irene Montero, comprenden los riesgos que supone una guerra, alabados sean.

Desde qué posición se negocia con Rusia

Ay, el victimismo morado, marca de la casa. Ellos siempre son despellejados. No como los del PP o los del PSOE, o los de Esquerra, que no reciben jamás una crítica en la prensa. Yo, mí, me, conmigo. A Echenique le pareció una noticia que Sánchez abogara por la negociación. Aún no se ha enterado de que los gobiernos europeos, y los gobiernos de la OTAN, vienen abogando por la negociación diplomática desde hace once meses.

La cuestión es desde qué posición se negocia. Si desde la resistencia que Ucrania ha demostrado estos once meses, frustrando la invasión relámpago del caudillito, o desde el entreguismo a los deseos de Rusia dando la resistencia por perdida, que es lo que hizo Podemos en el minuto uno, con la prédica aquella de su papa emérito, el apóstol Pablo, de que era imposible que los ucranianos pararan al todopoderoso ejército imperial.

Otro de esos diagnósticos, o pronósticos, que en Podemos hacen como no cupiera dudar de ellos y que el tiempo demuestra lo desnortados que estaban.