JULIA EN LA ONDA

Territorio Negro: Paco Sanz, el hombre de los dos mil tumores, llega a juicio

Se hacía llamar Paco Sanz, el hombre de los dos mil tumores, y durante siete años perpetró una monumental estafa que sirvió para que él y su familia mantuviesen un elevado tren de vida a costa de la buena voluntad de miles de personas, algunas de ellas de cierta notoriedad. Paco Sanz, su novia y su madre se enfrentan a un juicio en el que pueden ser condenados a penas de cárcel.

ondacero.es

Madrid | 22.12.2020 16:56

Paco Sanz se llama en realidad Francisco José Sanz González de Martos. Nació en Valencia hace cincuenta años y tiene una cara como el cemento, tal y como se puede apreciar en esas tomas falsas que la Policía encontró en sus dispositivos tras su detención. Son las tomas falsas de los vídeos que él difundía a través de distintas plataformas de Internet.

La Fiscalía sólo acusa a Paco y a su novia, Lucía Carmona, y pide para ellos seis y tres años por estafa. Pero en el juicio hay unas cuantas acusaciones, en nombre de varios perjudicados. Alguna de ellas eleva la petición de penas hasta los dieciocho años de prisión para Paco Sanz y consideran que no sólo su novia colaboró con él, sino también sus padres, Mari Carmen y Francisco, pero éste último murió el pasado mes de mayo y, por tanto, no responderá ante los tribunales.

El juicio será en febrero en la Audiencia Provincial de Madrid, pero para llegar hasta ahí han pasado unos cuantos años y una historia de golfería increíble.

En el año 2009 se le diagnosticó la enfermedad del síndrome de Cowden, un mal de origen genético, una enfermedad rara y que se caracteriza por la aparición de tumores benignos, aunque sin riesgo para la vida. De hecho, a Paco Sanz se le concedió la incapacidad absoluta para trabajar y se le asignó una pensión de 745,99 euros, que se actualizaba con el IPC.

En 2010, un año después del diagnóstico, puso en marcha su plan. Lo primero que hizo fue abrir una página web con el explícito nombre www.ayudapacosanz.com, en la que afirmaba que padecía un cáncer genético y que le quedaban escasos meses de vida. En la web aseguraba que necesitaba dinero para financiar un tratamiento en Estados Unidos, que en realidad consistía en un ensayo experimental gratuito, ya que todos los costes del ensayo eran cubiertos por el laboratorio del fármaco.

En uno de los textos que aparecía en su web explicaba: "Mi vida parece una pesadilla, pero pese a todo no quiero perderla. ¿Me ayudas? He agotado mis recursos y los de mi familia. Las autoridades me ignoran. Mi esperanza está en tu colaboración. Estoy desesperado por salvar mi vida y la única opción experimental está en Estados Unidos. Necesito vuestra ayuda. He destinado todos mis ahorros y los de mi familia y hasta hemos vendido nuestra vivienda familiar. En estos momentos no cuento con más recursos que la colaboración desinteresada de personas que me quieran ayudar".

Un síndrome nada mortal

Está demostrado que el síndrome de Cowden no es mortal. Es más, después de que se le diagnosticase la enfermedad, Paco Sanz no regresó al médico hasta meses después, cuando acudió a su centro de salud para que le hiciesen un certificado que acreditase su enfermedad y emplear este documento para poder someterse al ensayo clínico y gratuito en Estados Unidos.

Algunos médicos han cuestionado durante la instrucción hasta la pensión que recibe Paco Sanz por incapacidad, ya que, según ellos, la enfermedad que sufre este tipo ni siquiera incapacita para trabajar. Incluso, el hospital La Fe de Valencia, donde residía el acusado, comenzó a suministrar desde 2011 y de forma gratuita un fármaco que palia los efectos del síndrome de Cowden.

Un éxito en la red

Las redes y su expansión fueron definitivas. Lo primero que hizo fue poner en funcionamiento la citada página web con esos mensajes tan terribles, que acompañaba con vídeos. En ella aparecía un enlace con la frase 'haz un donativo'.

Al clicar sobre ese enlace, se accedía a una cuenta bancaria en la que entre 2010 y 2017 fueron transferidos 134.688,28 euros. Todo ello con donativos que oscilaban entre los 20 y los 50 euros.

Paco Sanz puso en marcha en 2013 unos SMS solidarios. Bastaba con enviar un mensaje desde el teléfono móvil al número 25600 con la palabra 'Paco'. El remitente del mensaje asumía un coste adicional por mensaje de 1,45 euros, que era, en definitiva, el donativo.

Desde su puesta en marcha hasta febrero de 2017 se habían enviado un total de 17.494 SMS solidarios, que reportaron a Paco Sanz unos beneficios netos de 13.384,86 euros. Lo grave en este caso es que el perfil de los donantes correspondía a chavales de entre 12 y 16 años, que empleaban esta manera de ayudar, al no tener acceso a una orden de transferencia.

Este público era parte de la estrategia de Paco, que se ofrecía para dar charlas en los colegios con el pretexto de disertar sobre la superación ante los problemas de la vida, cuando en realidad era fomentar entre los chavales el envío de SMS.

Asimismo, en el juicio está personada como acusación popular la Asociación Nacional de Afectados por Internet y las Nuevas Tecnologías. Y es que Paco Sanz se valió de Twitter, Facebook y YouTube para difundir su gran mentira.

Twitter le sirvió para captar a su causa a famosos. Uno de ellos, José Mota, está personado en el juicio como acusación, ya que él dio, a través de retuiteos, mucha difusión a la supuesta enfermedad y necesidad económica de Paco e incluso le donó 3.000 euros de su bolsillo.

'Paco Sanz, una vida de sueños, una vida de lucha'

Paco Sanz logró embaucar a Miguel Hervás Abad, más conocido como Driak, para que escribiese el libro 'Paco Sanz, una vida de sueños, una vida de lucha', un libro que promocionó el ex jugador de waterpolo y presentador de televisión Pedro García Aguado o el youtuber Auronplay. Se vendieron 364 unidades, a razón de 12 euros por ejemplar, de los cuales la mitad iba a parar a los bolsillos de Paco Sanz.

También fundó una asociación sin ánimo de lucro. Se llamó Asociación Paco Sanz para la investigación del síndrome de Cowden España y quedó inscrita en abril de 2012 en el Registro Nacional de Asociaciones del Ministerio del Interior como asociación sin ánimo de lucro.

Paco Sanz figuraba como presidente de su junta directiva y ese cargo figuraba en sus tarjetas de visita, en las que aparecía su cuenta corriente y la leyenda "cáncer, un asunto de todos. Juntos venceremos".

Donaciones de empresas y 14.000 personas estafadas

Ocho meses después de su inscripción, todos los miembros de la junta directiva dejaron sus cargos cuando se dieron cuenta de que los fondos captados fueron empleados por Paco para la compra de un coche y teléfonos móviles y ordenadores de alta gama.

Entre los años 2012 y 2014 la asociación recibió 61 transferencias en concepto de donaciones por importe de 24.058,50 euros. Sólo la Fundación SEUR, dedicada a la ayuda a la infancia, donó 10.000 euros. La asociación también le sirvió a este individuo para captar fondos en metálico que no dejaban rastro contable. Por ejemplo, recibió 3.000 euros en una gala benéfica celebrada en la Universidad Politécnica de Valencia en 2013 que organizó de manera altruista el humorista Santiago Rodríguez, que incluso corrió con los gastos de alojamiento del resto de artistas participantes en la gala.

El fiscal, en su escrito de acusación, contabiliza el dinero ingresado en cuatro cuentas corrientes empleadas por los acusados entre los años 2010 y 2017 y la suma alcanza los 264.780,41 euros. Una de las acusaciones particulares contabiliza los beneficios del fraude en 353.027,13 euros y también recoge al detalle los gastos hechos durante el tiempo que duró la estafa: 101.150,72 euros en compras con tarjeta, 86.674,68 euros en operaciones de tarjetas de crédito y 100.272,26 euros en reintegros en cajeros.

Esa misma acusación cifra en más de 14.000 personas las estafadas por Paco Sanz. De ellas, 2.117 transfirieron dinero a las cuentas corrientes y otras 12.312 enviaron 17.497 SMS solidarios. Lo cierto es que la mayoría de los perjudicados no han querido denunciar los hechos.

Ni un solo euro destinado a la enfermedad

Evidentemente, no se ha podido acreditar el destino final de todo este dinero, aunque el fiscal y las acusaciones coinciden en señalar que ni un solo euro de todo este dinero recaudado fue destinado a paliar la enfermedad de Paco Sanz.

En el registro de la casa del acusado, hecho tras su detención, en marzo de 2017, la Policía intervino un iPad, tres iPhones, un ordenador Apple de sobremesa iMac retina, una televisión, una pistola semiautomática y un coche Toyota Aygo. Lo que creen las acusaciones es que el dinero que la gente entregaba de buena voluntad le servía a Paco y a su familia para sufragar un elevado nivel de vida, que incluyó viajes a Estados Unidos.

Entre enero de 2010 y septiembre de 2012, Paco Sanz viajó en seis ocasiones a Estados Unidos, según los datos facilitados por el Servicio de Inmigración de ese país. El acusado, según el rastro que dejaron sus tarjetas de crédito, participó en un crucero de lujo a bordo del buque Jewel of the seas, de la empresa Royal Caribbean e hizo compras de artículos de lujo y pagó restaurantes y hoteles de alta gama en Washington, Nueva York, Orlando, Miami y New Jersey

La defensa sostiene al respecto que ha pesado más el juicio paralelo que otra cosa y que toda la investigación está afectada por lo que el abogado llama sesgos cognitivos; sesgos que fueron definitivos en la investigación policial, en la instrucción judicial y en los escritos de las acusaciones. Para su abogado, Paco no cometió delito alguno.