Las diferentes versiones sobre la supuesta hemorragia cerebral que habría sufrido el presidente norcoreano -Kim Jong-un- y su traslado de urgencia a China, circulan desde este domingo por las redes sociales incluso llegando a ser publicadas por medios británicos como The Sun. Poco después, ha sido la Agencia Central de Noticias de Corea del Norte (KCNA) la que ha difundido varias fotografías del mandatario de compras junto a su esposa Ri Sol-ju y su hija Kim Ju-ae como prueba de vida. Aunque, por el momento, no se ha podido verificar de cuándo son esas imágenes.
"La salud del camarada Kim Jong-un es excelente"
Alejandro Cao de Benós, delegado cultural de Corea del Norte en Occidente, habla de fakenews y señala como culpables a los servicios secretos estadounidenses. “Creo que detrás realmente de todo esto están los servicios de inteligencia estadounidenses, que son los que tienen el poder para efectuar esta trama de forma simultánea pagando a varios influencers internacionales, comprando seguidores o likes”, asegura uno de los máximos colaboradores de Pionyang.
Intentan dejar en ridículo, demonizar e insultar a Corea del Norte
Y añade que “la salud del camarada Kim Jong-un es excelente. Esto se trata únicamente de bulos, especialmente por parte de una cuenta de X dirigida por un chino en NuevaYork, quien está en contra del gobierno de la República Popular China”. Cao de Benós señala que las causas de esta desinformación pueden tener una doble vertiente. “Por una parte, intentar dejar en ridículo, demonizar e insultar a Corea del Norte y, por otra parte, probablemente está detrás la campaña de un nuevo videojuego de Modern Warfare (de Call of Duty), un videojuego en el que solo se puede jugar en el bando estadounidense y en el que hay que asesinar tanto a los líderes como a otros oficiales del ejército norcoreano”.
Desde el gobierno norcoreano, silencio absoluto sobre un asunto que entienden que es para debilitar, desprestigiar y ridiculizar al régimen de Kim Jong-un. Pese a ello, en estas últimas horas de rumores han sido inevitables las preguntas sobre su posible sucesión en caso de enfermedad o muerte, e incluso la continuidad en el futuro de su agenda ideológica y política.

