Celta 1 - 2 Osasuna

Osasuna gana y cierra un ciclo

El equipo de Ramis remonta el partido en Vigo y consigue dar por terminada... la temporada 25/26.

Javier Saralegui

Pamplona / Iruña |

Kike Barja marcó el gol del empate y Budimir, de penalti, el de la remontada
Osasuna gana y cierra un ciclo | X Osasuna

Osasuna hizo, sobre todo, una cosa bien en el partido. Y era exigible: gestionar bien la superioridad numérica. Y provocarla, hay que añadir. Iker Muñoz estuvo fantástico peleando por la pelota y adelantándose a la entrada con uso excesivo de fuerza de Marcos Alonso. Roja clara.

Iker había entrado en la segunda parte, pero los de la primera también acertaron en la misma idea, la de presionar la salida de balón del Celta desde atrás. La táctica era arriesgada porque con Dubasin, Barja y Raúl García de Haro intentando robar balones el equipo se partía en dos. Se dividía entre los de ataque y los de atrás. Torró y Moncayola no creaban juego y el Celta, si bien conseguía sacar el balón en juego, al menos no estaba cómodo del todo.

No le importaba al equipo de Giraldez no generar porque iba ganando al descanso, y uno de los contertulios de Radioestadio Navarra confesó durante la pausa que este partido ya lo habíamos visto mil veces: un error en defensa y un gol de Iago Aspas medio sacado

de la nada por atreverse a tirar desde fuera del área. Con poca, casi nula, oposición rojilla.

Pero hete aquí que llegó esa expulsión no caída del cielo sino, como decíamos, fruto de la anticipación de Iker Muñoz y su empuje queriendo elaborar una segunda jugada. Y a partir de ahí sí estuvo inteligente el equipo. Ayudó que el gol de Dubasin, Raúl y Barja llegara pronto y que Javi Galán hiciera de Javi Galán para parar con los brazos un remate de Budimir y provocar el penalti que el croata marcó.

Y entonces, en la jornada 40 de la liga 25/26, Osasuna por fin ganó. De ahí la celebración. Fin a la racha de cinco derrotas y un empate desde que se celebró falsa y ridículamente la salvación frente al Sevilla el 26 de abril. Así, Osasuna se libera ahora del estrés y la agonía que terminaron en Getafe escuchando cómo un balón al larguero del Girona marcaba por centímetros la diferencia entre seguir en Primera o caer a Segunda División. “Tenemos otro cuerpo técnico, el equipo cree en lo que se hace”, dijo el capitán y real MVP del partido Kike Barja tras el encuentro. Se nota. Vuelve a haber motivos para la ilusión. Como el simple hecho de no saber dónde iban a colocarse Osambela, Moncayola y Dubasin cuando conocimos la alineación. Todo lo que sea nuevo, es bienvenido. Y ayer empezó una liga nueva para Osasuna porque terminó del todo la de la temporada pasada.