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Liderados por la investigadora Ángela Nieto

Científicos del Instituto de Neurociencias de la UMH de Elche explican las razones que llevan al corazón a situarse en la izquierda

Esa posición es fundamental para para que haya una concordancia adecuada con las venas y arterias

David Alberola García
 |  Elche | 17/10/2019
Corazón.

Corazón. / .xataka.com

Investigadores del Instituto de Neurociencias de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, han descubierto el mecanismo molecular que asegura el equilibrio necesario durante el desarrollo embrionario para el correcto posicionamiento del corazón a la izquierda.

Esa posición del corazón con el polo inferior apuntando a la izquierda es fundamental para que haya una concordancia adecuada con las venas y arterias. De hecho, el 50% de las alteraciones detectadas al nacer son malformaciones cardíacas y muchas de ellas tienen que ver con defectos en el posicionamiento del corazón.

El trabajo llevado a cabo por el grupo de investigadores, liderados por la científica Ángela Nieto, es una nueva aportación al campo de la biología del desarrollo, ya que explica la regulación temporal y dinámica de los actores encargados del posicionamiento correcto de los órganos, y unifica los conocimientos adquiridos hasta ahora en la cascada de señalización izquierda-derecha.

Hasta el año 2017 se creía que la determinación de las diferencias izquierda-derecha en el embrión estaban mediadas por información procedente del lado izquierdo que se suprimía en el lado derecho. Sin embargo, gracias a un trabajo publicado en la revista 'Nature' ese año y el que se publica ahora en ‘Developmental Cell’, el grupo de la doctora Nieto demuestra que es la coordinación entre la información procedente de ambos lados del embrión la que determina la posición final del corazón y su desarrollo.

"Sabíamos que el corazón se desplaza a la izquierda debido al flujo asimétrico de células procedentes de las regiones laterales del embrión, pero no sabíamos cómo se lograba esa asimetría en los inductores del flujo", ha explicado el primer autor del estudio, Luciano Rago.

Los inductores de flujo son moléculas que actúan como señales posicionales que controlan el destino de las células en el embrión. En este sentido, los científicos han mostrado que una oleada de unas moléculas atenuadoras viaja por el lado izquierdo del embrión para provocar la asimetría del flujo de células y que posteriormente desaparecen.

Esa oleada de atenuadores (pequeñas moléculas cuya función no es apagar o encender genes sino atenuarlos consiguiendo así la diferencia en el flujo celular), tiene lugar en un período concreto del desarrollo, estableciendo una ventana temporal que permite al corazón colocarse en la posición correcta. "Un aspecto interesante es que este mecanismo parece estar conservado en todos los vertebrados, incluidos nosotros mismos, pues lo hemos encontrado en embriones de pez, de pollo y ratón", ha destacado Ángela Nieto.