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PUESTA A PUNTO I: Adelgazar

Quitarse los kilos que hemos cogido en las vacaciones de verano puede ser una tarea fácil o tremendamente difícil entre otras cosas porque no todos nos comportamos igual ante la comida y lo más importante, porque no todos engordamos de la misma manera.

Pepa Gea | madrid | Actualizado el 19/07/2018 a las 11:10 horas

mitos adelgazantes

mitos adelgazantes / antena 3

Como sostiene el Doctor José Enrique Campillo, autor del libro “¡Adelgaza! Sin que te tomen el pelo ni te quiten la salud”, hay personas que comen mucho y no engordan y hay otras, con gran cantidad de genes ahorradores, que engordan con mucha facilidad y les cuesta horrores quitarse unos gramos.

Sobra decir que adelgazar es una cuestión matemática, lo que ingieres menos lo que consumes. Y que un menú hipocalórico de unas 1.500 calorías es suficiente para perder peso, poco a poco, que es como hay que perderlo. Comiendo de todo. De todo lo que sabes que es sano, que no es lo mismo nacer de una planta que fabricarse en una planta.

Elimina el azúcar, come solo los dulces que te da la naturaleza. Ingiere alimentos solo en las comidas y aléjate del picoteo. Sigue el mantra Desayuna como un rey, come como un príncipe  y cena como un mendigo y come solo cuando tengas hambre y no, cuando estés aburrid@. Hazlo despacio, masticando bien cada bocado y escucha tu estómago cuando te diga que ya tiene suficiente.

Solo esos pequeños gestos harán que pierdas peso. Y otra cosa… Engordar o adelgazar depende, en gran medida, de la actitud que tengamos frente a la comida. Hablar de lo que no puedes comer sólo te dará más hambre, que no sea tu único tema de conversación. Lleva los platos servidos a la mesa, con la fuente delante es más difícil controlarte. Come algo antes de hacer la compra para elegir bien y no tentarte con dulces, aperitivos y otros productos hipercalóricos. Consume poco alcohol, cuanto más dulce o de más graduación alcohólica sean las bebidas, más calorías tienen. Controla la ingesta de carbohidratos y que tu cena tenga sobre todo proteínas. Y tenlo en cuenta: Que un alimento sea considerado bajo en grasas no quiere decir que se pueda comer sin límites.

La comida es adictiva. Con lo cual, y para ponerlo más difícil, adelgazar necesita un gran esfuerzo psicológico. Esfuerzo que se puede atenuar con saciantes o estimuladores de la serotonina que controlen la ansiedad, que es lo que hace que muchas personas abandonen su propósito de adelgazar. Por cierto que ese estado anímico puede tener varios orígenes y carencias, por ejemplo al magnesio, que es lo que llevan muchos de esos productos.

Hay en el mercado Complementos alimenticios que ayudan a perder peso. Pero no todos son seguros. La mayoría de los productos peligrosos establecen su canal de venta en Internet para escapar a los controles así que no te la juegues. Asegúrate de que lo que vayas a tomar haya pasado controles médicos. Pregunta en la farmacia o a tu nutricionista. Y recuerda una cosa: con pequeños hábitos saludables es posible quitarse ese par de quilos, pero requiere un poco de esfuerzo psíquico y sobre todo físico, porque, sin movimiento no hay adelgazamiento.


Mil besos