Este primer Año Santo de la Catedral Primada recuerda y conmemora los ochocientos años transcurridos desde la colocación de la Primera Piedra del actual templo gótico, por el arzobispo Jiménez de Rada y el rey Fernando III, el 14 de agosto del año 1226.
Con motivo de este octavo centenario, el papa León XIV, atendiendo a la petición del Sr. Arzobispo de Toledo, ha otorgado a la Catedral Primada la celebración de un Año Jubilar, una concesión aprobada en la Bula pontificia que fue proclamada públicamente, en el atrio del templo primado, el pasado 15 de agosto, festividad de la Virgen del Sagrario, patrona de la ciudad.
De este modo, a partir de la apertura del próximo 25 de octubre, la catedral vivirá doce meses de celebraciones, peregrinaciones y encuentros que se prolongarán hasta el 25 de octubre de 2027. A lo largo de este tiempo jubilar, junto a numerosos actos religiosos y culturales, se celebrarán jornadas jubilares dedicadas a las diversas realidades de la vida diocesana, entre ellas las familias, los consagrados, los sacerdotes, los enfermos, los niños bautizados, los abuelos o los artistas.
Este Año Santo será, ante todo, un tiempo de gracia, encuentro y renovación de la vida cristiana. La Primada se convertirá de manera especial en «casa de acogida» para los fieles que lleguen hasta Toledo como peregrinos, llamados a vivir este tiempo desde la oración, la celebración de los sacramentos y la conversión.
Itinerario jubilar
Con el fin de facilitar la participación de los fieles en los actos jubilares, el Cabildo ha establecido la celebración de una misa jubilar diaria que, los domingos, será a las 12:00 h., mientras que, de lunes a sábado, se celebrará a las 11:00 h. Además, la Puerta Santa (Puerta de Reyes) se abrirá todos los días media hora antes del comienzo de la misa jubilar.
Todos los fieles podrán cumplir individualmente los ritos jubilares siguiendo el díptico del jubileo que ofrecerá la catedral. Para ello, los peregrinos, tras atravesar la Puerta Santa, podrán continuar su recorrido por el interior del templo siguiendo un itinerario jubilar, articulado en torno a distintos momentos de oración, renovación de la fe, reconciliación y celebración de la Eucaristía, que discurrirá por la capilla de la Descensión, la capilla Bautismal, la capilla de San Pedro y finalizará en la capilla de la Virgen del Sagrario. Además, durante el jubileo, los fieles podrán obtener la indulgencia plenaria de acuerdo con las condiciones establecidas por la Iglesia: peregrinar a la catedral, recibir el sacramento de la reconciliación y la sagrada comunión, rezar por las intenciones del Santo Padre y mantener una verdadera disposición interior de conversión. En este contexto, la concesión jubilar invita, asimismo, a rezar de manera especial por la paz y la concordia entre los pueblos.
Acción caritativa
El signo de la caridad ocupará también un lugar esencial a lo largo de todo el año jubilar. Entre las propuestas para vivir esta celebración se encuentra la realización de obras de misericordia, entre ellas la ayuda al Hogar 2000 de Cáritas Diocesana de Toledo, uniendo así la experiencia espiritual de la peregrinación con la atención a quienes más lo necesitan.
Este tiempo de gracia tiene especialmente presentes también a quienes no puedan acudir físicamente a la catedral por enfermedad, edad avanzada o una causa grave, permitiéndoles unirse espiritualmente a las celebraciones jubilares.
Con la apertura de la Puerta Santa, el próximo 25 de octubre, la catedral toledana iniciará un Año Jubilar que, por primera vez en sus ocho siglos de historia, convertirá de manera especial al templo en destino de peregrinación y lugar de encuentro, de oración y de celebración de los misterios de la fe

