El Castillo cuenta una historia que bien podría haberse escrito en los muchos clubes de alterne de la zona de El Madrazo, pero también en muchos de los establecimientos con luces de neón que a orillas de cualquier carretera de España se anuncian como 'Club' o 'Güisquería'. "Empezamos a trabajar en la serie hace ocho años. Al principio muy encorsetados por el libro de Mabel Lozano, que cuando cayo en mis manos me estalló la cabeza, y luego, poco a poco, hemos ido ampliando el universo en cuanto a personajes y temas".
El actor Raúl Arévalo encarna a 'El Suizo', el proxeneta protagonista de la serie, para el que se preparó engordando más de 20 kilos. "Ha demostrado un compromiso brutal con el proyecto porque engordar 20 kilos es un sacrificio físico enorme", asegura la guionista zaragozana, quien reconoce que está muy contenta "porque está gustando mucho su trabajo y no ha sido en balde todo lo que ha tenido que sufrir".
A lo largo de la serie, se teje una trama que se adentra en todos los aspectos relacionados con la explotación sexual para denunciar la corrupción que se despliega alrededor. "Para que esto funcione hacen falta muchos tentáculos de un mismo sistema. Esos tentáculos tienen forma de sistema policial, judicial, bancario, abogados o centros médicos que hacen análisis. Hace falta mucha gente para que esto se mantenga".

