RAYO VALLECANO

No hay Falcao que lo tape

La llegada de Falcao no puede opacar la situación real de un club que vive en la oscuridad que se proyecta desde el palco. No es noticia hablar de los asuntos no deportivos que ocurren en el club, pero no deben dejar de contarse

Raúl Granado

Madrid | 12.10.2021 13:07

El Rayo hunde al Getafe en el debut de Falcao
El Rayo hunde al Getafe en el debut de Falcao | EFE

El Rayo Vallecano se ha convertido en una de las grandes sorpresas del arranque liguero en España. El equipo entrenado por Andoni Iraola está mostrando una efectividad y un juego vertical y desenfadado que le hacen ser uno de los protagonistas en la Liga Santander. Tras un arranque dubitativo perdiendo ante el Sevilla y la Real Sociedad, el conjunto rayista ha estado cinco jornadas sin perder y solo la última derrota ante Osasuna ha frenado la inercia. Pero tras ocho jornadas disputadas, el Rayo es sexto cerrando los puestos que dan acceso a la Europa League, algo increíble para un equipo recién ascendido a la máxima categoría del fútbol español.

Y en gran medida, este éxito se debe a la aportación de Radamel Falcao. El delantero colombiano fue la gran sorpresa en el mercado de fichajes y con sus tres goles en sus tres primeros partidos ha resuelto todas las dudas de quiénes pensaban que no podría ofrecer un buen rendimiento. Los goles de Falcao, con la velocidad de los jugadores de banda, los pases de Trejo y el buen trabajo de los centrocampistas, hacen que el equipo de Iraola funcione. Tener en tu plantilla a un jugador como Falcao es una bendición, por lo que significa, por lo que es, por cómo es y por lo que supone.

La situación real del club

Pero la llegada de Falcao no puede opacar la situación real de un club que vive en la oscuridad que se proyecta desde el palco. No es noticia hablar de los asuntos no deportivos que ocurren en el club, pero no deben dejar de contarse. Esto será solo una muestra de lo último que ha ocurrido. Empecemos por el primer equipo. Los jugadores de la plantilla de la pasada temporada no han cobrado todavía la prima firmada por conseguir el ascenso a Primera División. Tras varias promesas de cobro, esto todavía no ha sucedido. En el arranque de temporada también vieron como se retrasaba el pago de la nómina del mes, debido, según alega el club, a la salida inesperada del contable. En las últimas semanas, el primer equipo ha tenido que entrenar en el estadio de Vallecas porque el césped de la Ciudad Deportiva estaba en un estado deplorable, para luego terminar incluso entrenando en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas para no acabar también con el césped del Estadio.

El Estadio de Vallecas

Sigamos con el Estadio. El feudo rayista sigue transitando entre obras y vallas en la grada de la Avenida de la Albufera. El club, término abstracto utilizado para referirnos al presidente, opina que el devenir de las obras es un asunto en el que el único protagonista es la Comunidad de Madrid. Desde que arrancaron las obras siempre las ha considerado inútiles e insuficientes, es más lo que siempre ha querido es comprar el estadio, pero a un precio que no sería lógico para adquirir el suelo de la parcela sobre la que se edifica el coliseo rayista. Lo cierto es que las obras no avanzan y la temporada si, con el perjuicio que eso genera en los aficionados.

Sin abonos

Esto lo une con los abonos. El mantra es que mientras no estén finalizadas las obras y el aforo no pueda cubrirse al 100% no se puede sacar los abonos. Debe ser este estadio y este club el primero que debe lidiar con unas obras y sus abonados. Así que, como no puede sacar abonos pues hay entradas a la venta. Entradas que solo se pueden comprar de manera física en una única taquilla central del estadio. España, año 2021, no se pueden comprar entradas por internet. Aquí el culpable es el empleado de taquillas, que en un arrebato decidió irse de un club con una antigüedad longeva y sin finiquito. Tenía el día flamenco.

16 días han pasado desde el último día en que el Rayo jugó en Vallecas, y serán 20 en total, hasta que lo vuelva a hacer. No había mejor ocasión que esta para haber sacado los dichosos abonos y haber inyectado de nuevo la ilusión de más de 10.000 personas por volver a su asiento. Debe ser más rentable el taquillazo cada quince días.

Sin camisetas

Y volviendo a Falcao. No intenten comprar una camiseta, no hay. Bueno ni de Falcao ni de nadie. Solo podrán comprar una camiseta en las tiendas oficiales del Rayo Vallecano si tienen un niño de entre 4 y 12 años al que regalársela o tiene usted una talla 2XL. Si no es su caso, la cuestión es “no hay stock”. Tienes al jugador más impactante de los últimos 20 años de tu historia, pero no lo rentabilizas como puedes porque, “no hay stock”. En este capítulo imagino que la culpa recae sobre la marca deportiva, que como todos podemos imaginar, no querrá que se vendan las camisetas. Lógica pura.

El Rayo Femenino

Y de aquí pasamos a todo lo que está por debajo del primer equipo, que es mucho más preocupante. Todo lo que tiene que ver con el Rayo Femenino está fuera de categoría. Es que es vergonzante hasta escribirlo ¡no quiero pensar lo que es vivirlo! Aquí la culpa es de la AFE, que ha urdido un maquiavélico plan para ir contra los intereses rayistas. La sección más laureada del club viendo como se desangra sin freno y sin ninguna intención de frenar la sangría. Y la cantera… el piso con los chicos sin manutención, los muebles sacados de Cuéntame, el chico que dormía en un colchón en el suelo… y así historias interminables de las que solo conocemos una parte. Porque aunque parezca increíble, a los trabajadores del Rayo Vallecano les da vergüenza contar muchas de las cosas que viven en el día a día porque no quieren manchar la imagen de un escudo que consideran suyo, de su casa.

Todo lo que se narra en este artículo de opinión no resulta nuevo para nadie que esté al día de lo que ocurre en el Rayo, nada de lo que aquí se cuenta sorprende. Y eso es lo increíble. Anestesiados, ante el surrealismo habitual de dónde ocurre todo lo imaginable. Cuándo este artículo sea publicado, posiblemente reciba una llamada en la que se me intente hacer entender que cada una de estas situaciones no son tales, que solo responden a los intentos de desestabilización de todo el universo, que es todo una campaña, que no es real, que hay intereses ocultos, que nada es como se cuenta. Y fijaos, en algunos casos, hasta será así. El problema es que la gestión comunicativa de cada incendio es nefasta. Todo se reduce a interminables comunicados oficiales, escritos de manera peculiar y que acaban siendo intrascendentes. De nada sirve tener razón si no lo cuentas.

Pero el universo seguirá girando en contra, seguiremos todos equivocados. El conductor no va en dirección contraria, es la carretera, que tiene las señales al revés. Para algunos, el éxito tapará las vergüenzas pero disculpen… ¡esto no hay Falcao que lo tape!