Si hay un nombre que está marcando el mercado de fichajes en España es el de Julián Alvarez. El delantero del Atlético de Madrid declaró públicamente durante el Mundial su deseo de salir rumbo al FC Barcelona, pero desde el club rojiblanco se han mostrado impasibles durante los últimos meses remitiéndose a su cláusula de rescisión.
A menos de una semana del cierre del mercado, las directivas de ambos clubes han vuelto a protagonizar declaraciones cruzadas relacionadas con una operación a la que el Atlético se cierra en banda.
"No vamos a negociar con el FC Barcelona bajo ningún concepto", ha dicho el consejero delegado rojiblanco, Miguel Ángel Gil Marín; a lo que Rafa Yuste, vicepresidente deportivo del Barça, ha contestado que son declaraciones "fuera de tono", que "traspasa una línea roja" y que significan una "falta de educación y de respeto".
Mientras, el futbolista lleva dos días sin entrenar y desde el club aseguran que "está realmente mal". Con la negativa del Atlético de negociar con el Barça, al argentino solo le quedan dos alternativas: quedarse en el club rojiblanco e intentar revertir la situación ante una afición que le tiene en el punto de mira, o intentar buscar una salida al Arsenal.
