ENTREVISTAS EN POR FIN NO ES LUNES

Claudia Tecglen: "Todos tenemos discapacidad, solo que algunos lo tenemos reconocido"

En Por fin no es lunes hablamos con la presidenta de la Asociación Convives con Espasticidad y ganadora del Premio Fundación Princesa de Girona en la categoría de contribución social, Claudia Tecglen, sobre la discapacidad y todas las limitaciones que la sociedad crea.

ondacero.es

Madrid | 09.04.2023 20:42

Claudia Tecglen: "Todos tenemos discapacidad, solo que algunos lo tenemos reconocido" | Foto: Pexels

Cuando Claudia Tecglen llega a este mundo, lo que estaba escrito con una parálisis cerebral no contemplaba un diagnóstico en el que fuese psicóloga, consultora, comunicadora, mentora, presidenta de la Asociación Convives con Espasticidad y ganadora del Premio Fundación Princesa de Girona en la categoría de contribución social. A pesar de no darle esperanzas en un principio, creyó que la contribución que se podía hacer a la vida, al mundo y a las personas era infinita.

"Familias que conviven con la discapacidad"

"No me dijeron a mí que iba a ser un vegetal, se lo dijeron a mis padres", ironiza Claudia Tecglen añadiendo que esto alude directamente al mensaje en el que "no existen personas con discapacidad sino familias que conviven con la discapacidad y que esta, al igual que la edad, nos va tocar a todos". Ante ello, explica, "lo importante es vivir una vida feliz" y "no hay que tener miedo a nada, hay que poner las cosas en su justa medida" como la inteligencia artificial de la que, opina, "es una herramienta que, bien utilizada, puede ser una gran inclusión para las personas con discapacidad".

"Todos tenemos discapacidad, solo que algunos lo tenemos reconocido", recalca la psicóloga donde añade que "en las políticas públicas, lo que falta es la participación social de las personas con discapacidad y que tenemos que buscar las vías para fomentar la participación porque solo así lograremos que nadie se quede atrás" y podremos "contribuir el mundo que queremos, un mundo en el que nadie se quede atrás".

El poder de transformación está en cada uno

Ante la adversidad, hay mucha gente que no cree que puede hacerlo pero personas como Claudia les acompaña. "Cuando alguien viene a mi acompañamiento psicológico hacemos un pacto de compromisos porque ellos son los que tienen el poder de la transformación, yo solo les acompaño" ya que, afirma, en la vida "tomas la decisión en el momento en el que estás con la información que tienes, por eso es tan importante tener la información adecuada".

Educación y discapacidad

La Asociación Convives con Espasticidad, explica, tiene una función y es el "quitar al azar y a la desinformación la oportunidad de limitar una vida porque a mí me quisieron enterrar en vida porque se dejaron llevar por las estadísticas y el ser humano somos los que nos salimos de estas", además "me quisieron dejar sin educación, quitar el derecho a la educación que es lo que me permite hoy en día dedicarme a la psicología, a la consultoría, a la comunicación".

Según Claudia Tecglen, su ingreso a la universidad lo recuerda de una forma singular, ya que "solo hay un 1,5% y el 2,06% de estudiantes con discapacidad en grado universitario dependiendo de qué estadística consultes". Además cuenta que tuvo un "sabor agridulce" por sus problemas con la EVAU ya que "tuve que repetir dos años porque no me dieron las adaptaciones adecuadas, ni si quiera en el segundo año", del que comenta que "me quedé sin poder comer", por la falta de adaptaciones que le motivaron a no presentarse en el primer año, "me daban de comer unos profesores que vinieron desde el instituto mientras yo hacía la selectividad y no pude levantarme ni para ir al servicio".

Esta situación cambia al llegar a la Universidad Nacional de Educación a Distancia, de la que es miembro del consejo asesor, donde declara que "me presentaron un mundo de posibilidades y me eché a llorar porque siempre me lo habían puesto difícil", aunque, puntualiza, no quiere decir "que no haya que seguir mejorando la UNED y todo el sistema universitario".

Por estos actos, opina la presidenta de la Asociación Convives con Espasticidad, "la felicidad es una actitud que también se aprende" ya que "en la vida tenemos dos opciones porque no siempre podemos elegir los hechos pero sí elegir nuestra actitud ante ellos".

Empleo como el gran transformador social

En el ámbito del mundo laboral, Claudia Tecglen asegura que "la vida te cambia totalmente porque ya dejas de creerte la etiqueta de pobrecito que te pone una sociedad de la que formamos parte" y "encima yo tengo la suerte de dedicarme a lo que me apasiona". Ante ello, añade que "al final tenemos que bajar esas estadísticas del 73,1% de desempleo de personas con discapacidad" porque "la discapacidad es cara y genera pobreza".

"Algo bueno que tuvo la Covid-19 fue el teletrabajo. Ahí nadie se cuestionó si se podía teletrabajar o no, nos tuvimos que adaptar por narices. Y ahora ¿por qué se sigue cuestionando que una persona con discapacidad pueda hacerlo desde su casa si lo que importa está en la mente?", reflexiona.

Superar las adversidades

La ganadora del premio Princesa de Girona hace una visión introspectiva de su vida en la que, comparte, "tengo una vida maravillosa gracias a que he contado con los apoyos adecuados, a que he sabido poner el foco en lo que sí puedo hacer" porque "no todos los días son felices" pero "he aprendido que debemos crecernos ante la adversidad".

Para superar las dificultades, les da la vuelta con rituales como escuchar música y hacer deporte mientras juega al solitario para luego pensar en todas las actividades que va a hacer en el día que le apasiona para discernir entre "nuestra vida real y nuestra vida mental".

Apoyos

Para ella, todas las personas que le ayudan y apoyen "son un motor importantísimo porque la discapacidad es un filtro para rodearse de buena gente", aunque recalca no hay que limitarse a la familia de sangre que no se pueden escoger. "Nosotros elegimos nuestra familia, muchos miembros son de sangre y otros no", afirma.

Por último, hace un jaque a la discapacidad donde afirma que "lo que realmente incapacita a la gente es no creer en sí mismo".