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EL BLOG DE ALSINA

Elegir entre el bosón de Higgs y la retirada de Leire Pajin

Les voy a decir una cosa.

No es fácil decidir hoy la apertura de los informativos teniendo que elegir entre el bosón de Higgs y la retirada política de Leire Pajín. “Leire Pajín abandona”.

Carlos Alsina  | Madrid  | 04/07/2012

Animación de un evento real de bosón de Higgs

Animación de un evento real de bosón de Higgs / Agencias

Dices: abandona, ¿el qué, pero dónde estaba? Pues estaba en el Congreso, como representante de los alicantinos a los pidió el voto hace ocho meses para defender sus intereses en el Parlamento durante cuatro años. Ahora le ha llegado una oferta que le seduce más, en la Organización Panamericana de la Salud, y le ha dado puerta a la actividad parlamentaria. No es que la política ya no le interese, es que ella no interesa nada a quienes hoy dirigen su partido, los Alfredo’s. Como en el último Congreso ella iba con los perdedores, los Chacones, pues es consciente de que sus posibilidades de ganar peso en el grupo parlamentario son las mismas que tiene  un electricista de tener en su casa el Códice Calixtino.

O menos, porque de esto último existía una posibilidad entre cuarenta y cinco millones y, bingo, el libro lo tenía el chispas. Anoche nos dio tiempo a contarles la detención de un hombre en Milladoiro, Coruña, sospechoso de haberse llevado, hace justo un año, el libro más valioso que existía en la catedral Compostela, el Códice Calixtino. A él lo detuvieron en la calle, y a su esposa, su hijo y la novia de éste, los arrestaron también por si hubieran sido cómplices, bien del robo, bien del encubrimiento -la familia que hurta unida, permanece unida, presuntamente-. Luego ya se ha sabido que este hombre trabajó durante años parea la catedral, o sea que cada vez que el deán tenía que poner un enchufe o revisar las bombillas, pues le llamaba para el trabajito. Hasta que dejó de llamarle y el hombre se sintió despedido de manera injusta. He aquí la primera hipótesis de los investigadores: el despecho.

La segunda es más compleja: alguien que sabía de su privilegiado acceso a la catedral -donde tampoco es que la seguridad del archivo fuera, digamos, desmedida (allí se dejaban las llaves puestas en las puertas para no tener que andar buscándolas)- le encargó el robo a cambio de un dinero goloso. Nada está aún descartado, pero en contra de esta segunda hipótesis se cita el hecho de que en la vivienda del presunto mangante se han encontrado varios libros religiosos antiguos también hurtados y otros objetos artísticos procedentes de la catedral, es decir, que si robaba por encargo luego se lo quedaba todo. No es que un día sufriera un arrebato y se llevara el códice, es que cada vez que aparecía por allí se llevaba alguna cosita para casa (ya que voy, aprovecho el viaje: hoy una moneda antigua, mañana un cáliz, pasado un códice).

El deán y el encargado del archivo, a por uvas. Y el hombre, tacita a tacita, consumando el expolio. La investigación policial, que empezó un poco a ciegas, debió reparar en algún momento en aquel electricista taciturno que, según contaban los testigos, seguía yendo a la catedral todos los días pese a haber sido despedido, y que igual hasta llevaba un saco para llenarlo de objetos y una media en la cara para no ser identificado. Sí parecía extraño, sí. Ahora sabemos por qué. Por cierto, salvemos el buen nombre de los electricistas, porque no todos andan por ahí mangando libros valiosos.

Lees diarios que dicen: han detenido a un electricista y tres personas implicadas. Hombre... Si en lugar de electricista fuera confitero igual no habríamos destacado tanto su oficio. O si hubiera sido empleado de banca. Asaltando en la catedral a los peregrinos para colocarles preferentes de Nova Galicia.

Las preferentes. El fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Galicia ha presentado hoy a la prensa los 167 folios que conforman la demanda por prácticas abusivas que ha presentado contra Nova Galicia por las participaciones preferentes que colocó a 40.000 clientes que invirtieron, por término medio, unos 27.000 euros por cabeza. La fiscalía sostiene que la entidad se aprovechó, en unos casos, del escaso conocimiento financiero de los clientes para colocarles productos que no entendían; y, segundo, que incluso en aquellos casos en que el cliente sí era sabedor de lo que hacía, la información que se le facilitó sobre el estado real del banco era deficiente.

Ojo a este segundo argumento, porque es el que puede poner en serios apuros judiciales a los ejecutivos de Nova Galicia que aprobaron aquella colocación de preferentes y a otros ejecutivos de otras entidades bancarias que también lanzaron operaciones de captación de capital (entre clientes e inversores) tanto a base de obligaciones y preferentes como sacando las entidades a bolsa. En la investigación judicial que apoya la fiscalía anticorrupción sobre Bankia, y que hoy ha dado un paso adelante al admitir Audiencia Nacional la querella (impulsada en primera instancia por UPyD), éste es el aspecto principal -al menos en esta primera fase- para determinar si hay materia penal: una cosa es que los inversores que colocan su dinero en un producto financiero, o en acciones de una entidad, sepan que  están asumiendo un riesgo, y otra que la información que se les facilitó para que valoraran los números y tomaran su decisión de invertir, o no, fuera una información manipulada, inflada, falseada.

Una cosa es gestionar mal, tomar decisiones equivocadas que conducen a la compañía a una situación mala (esto puede acreditar ineptitud, pero no vulneración de la ley o delito) y otra cosa es presentar cuentas que no se corresponden con la realidad, y ahí sí hay (o habría) materia delictiva. Tanto la fiscalía como el juez de instrucción no se manifiestan, aún, sobre si hubo comportamientos legalmente sancionables, pero sí confirman que los argumentos presentados por los querellantes son sólidos y que los indicios que éstos mencionan deben ser investigados.

Dado que la querella se refiere a la salida de Bankia a bolsa, el juez Andreu quiere empezar por escuchar lo que le tengan que decir los principales directivos de la compañía en aquel momento, empezando por Rodrigo Rato, que era presidente, y siguiendo por José Luis Olivas, el vicepresidente. Tras ellos, los otros 31 directivos citados en la querella y que comparecerán todos, como Rato y como Olivas, en calidad de imputados, acompañados de abogado para informarles de lo que hay, tomarles declaración y avisarles de los cargos de los que podrían llegar a ser formalmente acusados. Las citaciones, no como imputados pero sí como testigos, afectan también al ex gobernador del Banco de España y el responsable de la CNMV, porque una salida a Bolsa requiere del visto bueno de la Comisión Nacional del Mercado de Valores al folleto informativo (los datos que se ponen a disposición de los inversores para que valoren si compran acciones o no compran), y aquel folleto fue autorizado.

Apunta ya en esa dirección el juez Andreu cuando escribe en su auto que lo anómalo en este caso es que salía a bolsa un grupo fruto de la unión de cajas de ahorro que carecía de información auditada y consolidada sobre su estado financiero, y que para suplir esa falta de información contrastada se ofrecían estimaciones basadas en hipótesis. “Causa cierto estupor”, dice ya el juez, “que a una sociedad de reciente creación y sin cuentas de ejercicios anteriores consolidadas se le permitiera salir a Bolsa, pero lo cierto es que la CNMV lo autorizó”. Añade el juez que, como es preceptivo, el folleto incluía la advertencia preceptiva sobre los riesgos que existían, pero esos riesgos, dice, “han quedado en puras anécdotas a la luz de lo ocurrido después, el rescate de la entidad y la reformulación de las cuentas con el afloramiento de unas pérdidas de 2.790 millones de euros”.

Estos cuarenta y nueve folios que constituyen el auto de juez Andreu son el punto de partida de la investigación que él mismo va a dirigir a partir de ahora y de la que saldrán las conclusiones pertinentes, pero de la lectura de algunos de sus párrafos se desprende que hay conclusiones a las que el juez, en realidad, ya ha llegado: así, por ejemplo, cuando relata la negativa de la auditora Deloitte a firmar las cuentas de la entidad, afirma el juez que se evidenció la falsedad contable anterior, aunque él mismo añada de inmediato que todo ello deberá ser objeto de investigación en el presente sumario. Sobre Rodrigo Rato escribe esta frase que anticipa que el juez no se lo va a poner fácil: “A pesar de todo lo sucedido, y sorprendentemente, sigue siendo presidente de Caja Madrid”.