Francia arde. Las masivas protestas sociales que se han organizado este sábado por todo el país, y que en muchas ciudades han degenerado en enfrentamientos con la Policía, con edificios públicos vandalizados y saqueos de cientos de comercios, han dado lugar a 855 detenciones solo en el área metropolitana de París.
Los chalecos amarillos se unen a las protestas
En las últimas horas se han visto imágenes del Ayuntamiento de Limoges (del siglo XIX) completamente destruido, disturbios y violentos enfrentamientos entre manifestantes y Policía. Tras varias semanas de protestas estudiantiles, ahora se han sumado los chalecos estudiantiles, lo que ha provocado que los detenidos en todo el país superen los 1.200 y que se haya producido un gran auge de la tensión política.
Alba Leiva y David Gómez reflexionan en El Orden Mundial sobre esta situación y han explicado en Julia en la onda que ahora mismo, la magnitud de las protestas ha alcanzado una dimensión que no tenía hace unas semanas y que, además, ha ascendido por todo el país. De hecho, la CGT estimaba en medio millón de personas el número de gente que había salido a las calles y el líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, lo comparaba incluso con mayo del 68: "Decía que tenía una dinámica similar porque empezaba con protestas estudiantiles y se extendía a gran escala".
Situación política delicada: del fin del macronismo a la polarización entre Mélenchon y Le Pen
El malestar coincide con un momento político muy delicado porque en las próximas semanas hay un debate sobre los Presupuestos, que ya se llevó por delante al anterior primer ministro el año pasado, y que puede verse afectado por la situación de polvorín que se vive en Francia.
En este contexto, además, la imagen de Emmanuel Macron con su mujer asistiendo a un concierto de Céline Dion mientras Francia ardía ha suscitado muchísimas críticas y ya las crónicas francesas hablan de "vacío de poder": "Refleja mucho el hundimiento del macronismo [...]. Como él ya no tiene posibilidad de ser reelegido, hay esa sensación de vacío de poder".
"Ganen uno u otro, las protestas y el malestar pueden continuar"
Porque en 2027, Francia se enfrenta al fin del macronismo en una situación muy polarizada. La Francia Insumisa de Mélenchon se ha alineado muchísimo con las protestas, sobre todo, con las de los estudiantes que reclaman más derechos y más gasto público en ese sentido.
Pero enfrente está una Marine Le Pen cuyo camino es completamente el contrario: "mayoría de recortes, enfrentar la situación de inseguridad que hay -y que con esta Francia ardiendo va a ir a más-". Los expertos internacionales explican que seguramente, lleguemos a las elecciones francesas del año que viene con un país "muy polarizado" y en una situación de gran tensión: "Y ganen uno u otro, estas protestas y este malestar en las calles pueden continuar".

