El índice de tolerancia hacia los inmigrantes marca su récord, aumentando hasta los 66 puntos

La pandemia apuntala una sociedad vasca más inclusiva y solidaria con la población extranjera

Según Ikuspegi-Observatorio Vasco de Inmigración a pesar de ser, el 2021 especialmente duro para la ciudadanía por la mala situación económica y social, "lejos de una caída de la tolerancia, la sociedad vasca ha respondido cerrando filas y mostrándose más comprensiva, lo que se plasma en una actitud más inclusiva y tolerante hacia las personas de origen extranjero”.

Onda Cero Bilbao

Bilbao | 03.11.2021 11:44

Gente por la calle con mascarillas
Gente por la calle con mascarillas | EFE

El equipo investigador de Ikuspegi ha resaltado en su último estudio presentado hoy, que “el índice de tolerancia de la población vasca hacia las personas de origen extranjero marca su récord en el barómetro, aumentando hasta los 66 puntos”. En este sentido, se apunta a que “la sociedad vasca ha respondido a la crisis sanitaria, económica y psicosocial provocada por la COVID-19 con una mayor tolerancia; pudiendo más la solidaridad social que la incertidumbre que esta genera”. Junto a ello, el estudio refleja que la ciudadanía rechaza un sistema de protección social únicamente para personas autóctonas y considera que “la sanidad y la educación pública deben ser derechos universales de todas las personas”.

Otro de los aspectos positivos, recogidos en el barómetro, es que siguen perdiendo peso los rumores y estereotipos falsos sobre la migración. Y, por primera vez, son más quienes rechazan la afirmación de que las personas de origen extranjero se benefician en exceso del sistema de protección social. En cuanto al mercado laboral, se percibe un aumento en relación al año anterior de los efectos positivos que genera la inmigración en el empleo y la economía y se detecta que la sociedad vasca continúa optando por un modelo asimilacionista. Esto significa que, aún sabiendo que la integración en un proceso compartido, “se deposita en la población inmigrante el mayor esfuerzo por adaptarse a nuestras costumbres y tradiciones”. En cuanto a los aspectos negativos, la ciudadanía autóctona sigue manteniendo un menor grado de simpatía hacia el colectivo pakistaní, rumano y magrebí, así como una desconfianza hacia el islam.

Satisfacción

La consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales Beatriz Artolazabal se ha mostrado orgullosa de los resultados que reflejan una sociedad vasca tolerante e integradora. “Las conclusiones de este estudio nos hablan de comprensión, de solidaridad y de inclusión”. Por su parte para Arkaitz Fullaondo, investigador de Ikuspegi, a diferencia de la crisis económica anterior, “con la crisis de la COVID-19 no se han resentido los indicadores de tolerancia y aceptación de la inmigración por parte de la sociedad vasca, más bien todo lo contrario, los indicadores han tendido a mejorar”