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Exclusiva Onda Cero. Dos cirujanos de la Arrixaca lo atribuyen una "negligente gestión de la lista de espera"

La Fiscalía investiga el fallecimiento de 13 pacientes por no ser operados a tiempo de corazón

La Fiscalía ha abierto diligencias e investiga la denuncia presentada por dos cirujanos de la Arrixcaca, José María Parra y Víctor Glenn Ray, tras comprobar que, al menos, 13 personas han fallecido en lista de espera por no ser operados a tiempo de su dolencia cardíaca, aunque estiman que podrían estar falleciendo entre 5 y 8 personas cada año debido a la "negligente gestión de la lista de espera" de la que responsabilizan en su denuncia al jefe del servicio de cirugía cardíaca del hospital Virgen de la Arrixaca, Sergio Cánovas, al director del citado centro hospitalario, Ángel Baeza y al director gerente del Servicio Murciano de Salud, Asensio López.

Rosa Roda
  Murcia | 13/05/2019

Tanto el doctor Parra como el doctor Ray, ambos con una dilatada experiencia quirúrgica en el citado hospital ya que formaron parte del equipo del doctor Ramón Arcas, han documentado el fallecimiento de 13 pacientes desde 2015 y aseguran que "esto es solo la punta del iceberg". A todos se les había asignado un código 3 ó 4 de intervención desde la indicación quirúrgica, lo que significa que debían haber sido operados en un plazo máximo de 3 meses en el caso de código 4 y de seis semanas en el caso de código 3. En los 13 casos de pacientes fallecidos, los denunciantes han comprobado que sobrepasaron el plazo de tiempo establecido en varias semanas, incluso meses. En el listado de casos que han aportado a Fiscalía está el caso de un paciente que debería haberse operado antes de seis semanas y habían transcurrido 150 días cuando falleció por síncope al salir a caminar. Otro paciente de 49 años, que había tenido varios ingresos por angina, se había aceptado para cirugía en noviembre de 2017 y a finales de enero de 2018 ingresó en la UCI por síndrome coronario agudo y edema agudo de pulmón, falleciendo en el ingreso. Debería haber sido operado antes de seis semanas y habían transcurrido 70 días cuando murió.

El doctor Ray asegura que “se ha realizado una mala gestión de la programación de intervenciones porque no se ha respetado el orden temporal que establecen la Sociedad Española de Cardiología y de Cirugía Cardiovascular porque pacientes menos graves han sido operados antes que otros más graves y también han sido operados pacientes con menos tiempo en lista de espera que otros" por razones que esperan investigue y aclare la Fiscalía. Tanto Parra como Ray creen que "si las intervenciones quirúrgicas se hubieran practicado a tiempo, los pacientes no hubieran fallecido" y en su denuncia ante el Ministerio Fiscal explican que "no han faltado ocasiones en las que, ante la suspensión de intervenciones cardíacas por falta de cirujanos, según podíamos ver en los partes de programación de los quirófanos, hemos manifestado nuestra disposición a operar y no se nos ha tenido en cuenta".

Desde la consejería de Salud han informado a Onda Cero de que “el Servicio Murciano de Salud era conocedor de las intenciones de los denunciantes de presentar ante la Fiscalía una denuncia de estas características. No es la primera vez que lo hacen. Con anterioridad fueron archivadas. Los denunciantes están apartados del servicio desde hace meses, a consecuencia de un expediente disciplinario, derivado de una investigación por causas graves, que los demandantes han tratado de frenar en todo momento utilizando denuncias ante la Fiscalía” y añade que “desde la Consejería y el Servicio Murciano de Salud aseguran que la colaboración con el Ministerio Fiscal va a ser máxima, en aras a esclarecer este asunto, que está generando un importante malestar en el servicio de cirugía cardiaca y en el conjunto del Servicio Murciano de Salud donde todos los profesionales están trabajando para ofrecer la asistencia sanitario con seguridad y calidad para los pacientes”.

UN POLVORÍN. Desde hace meses el servicio de cirugía cardíaca del hospital Virgen de la Arrixaca se ha convertido en un polvorín debido al enfrentamiento que el jefe del servicio, el doctor Sergio Cánovas mantiene con los cirujanos Víctor Glenn Ray y José María Parra a los que progresivamente ha ido apartando de los quirófanos y relegando a tareas médicas secundarias pese a que todo cirujano necesita realizar intervenciones para no perder capacidad y pericia. El cruce de acusaciones e informes es de tal calado que Ray y Parra presentaron una denuncia por acoso y trato humillante contra el doctor Cánovas ante el Servicio Murciano de Salud y los tribunales de justicia y éste a su vez elevó un informe al SMS, fechado en junio de 2018, advirtiendo de la alta tasa de mortalidad de pacientes que ambos cirujanos registraban para justificar su decisión de apartarles del quirófano, aunque a lo largo de su larga carrera profesional en la Arrixaca -20 años el doctor Ray y 12 años el doctor Parra- no constan quejas o informes contra ellos que indiquen mala praxis por su parte. Ambos también fueron relegados del programa de trasplantes cuando hasta 2017 realizaban unas 50 operaciones al año cada uno.

El enfrentamiento se recrudeció cuando a principios de 2018, Ray y Parra decidieron dar el paso y denunciar ante el SMS el nombramiento en 2013 de Sergio Cánovas como jefe del servicio de cirugía cardíaca al no ser personal estatutario del SMS sino contratado laboral indefinido en el Hospital General Universitario de Valencia. Pidieron incluso su cese y la depuración de responsabilidades. También denunciaron su presunta actividad quirúrgica privada en el hospital La Vega a través de la sociedad médico-quirúrgica Centro Cardiovascular (CCV) en la que, aseguran, “ha tenido intereses profesionales y económicos pese a ser incompatible legalmente”.

El propio Sindicato Médico advirtió en 2013 de que se estaba poniendo en riesgo el funcionamiento del Servicio de Cirugía Cardiovascular porque el nombramiento de Cánovas no contaba con el aval de los profesionales del SMS ni con el anterior jefe, el doctor Ramón Arcas que abandonaba su cargo por jubilación. El Sindicato Médico denunció la presunta asignación arbitraria de la jefatura que consideraron arbitraria e irregular ya que Cánovas no era estatutaria fijo del SMS y la vacante de la plaza no había sido publicada en el BORM para someterla a concurso público y advirtió en un comunicado de prensa “su preocupación por que este hecho pueda poner en riesgo el buen funcionamiento del Servicio de Cirugía Cardiovascular de referencia regional”.

El nombramiento presuntamente ilegal de Cánovas como jefe del servicio de cirugía cardíaca de la Arrixaca fue objeto, en julio de 2018, de varias preguntas parlamentarias por parte del diputado socialista Emilio Ivars dirigidas al consejero de Salud Manuel Villegas que en todo momento defendió la legalidad del nombramiento que, sin embargo, está recurrido ante los tribunales de justicia. El parlamentario socialista pidió al consejero de Salud que pusiera la ley sobre la mesa. "No hagan comisiones de servicio que no pueden hacer, impidan esos acosos que se están produciendo y limitan la capacidad quirúrgica del servicio; y manténganse vigilantes con los entramados y los intereses que se vislumbran en este servicio".

El SMS ha archivado sin investigar todas las denuncias presentadas contra el jefe del servicio de cirugía cardiovascular, Sergio Cánovas, pero ha abierto expediente disciplinario a los denunciantes, los doctores Parra y Ray, por lo que consideran “actitud continuada a lo largo del tiempo de incumplimiento de funciones, no atendiendo a los requerimientos que se les hace por el personal de enfermería para valorar a los pacientes en días laborables, incluso en caso de urgencia, o durante las guardias de presencia física”. Un expediente disciplinario y suspensión cautelar de empleo y sueldo desde el pasado mes de marzo que ambos han recurrido ante la justicia y que consideran un intento del SMS de silenciarles y amedrentarles. “Yo no tengo ningún problema con vosotros, pero si no firmó en contra de vosotros pidiendo que os aparten seré el siguiente” confesó un compañero médico del departamento de cirugía cardíaca de la Arrixaca a los doctores Parra y Ray.

La plantilla del Servicio de Cirugía Cardiovascular consta de 10 cirujanos, de los cuales 1/3 no está operando porque a un cirujano se le ha concedido una excedencia voluntaria para marcharse a un hospital de Alicante y dos han sido apartados cautelarmente del servicio tras la apertura de un expediente disciplinario pese a la falta de personal médico especializado y a la lista de espera.

Como ya informó Onda Cero, el jefe del servicio de cirugía cardíaca del hospital Virgen de la Arrixaca, Sergio Cánovas reconoció en un informe interno fechado en mayo de 2017 que ocho pacientes fallecieron en 2016 en lista de espera y que ese año se habían suspendido casi un centenar de intervenciones quirúrgicas. Lo atribuyó a falta de de camas UCI en la Arrixaca que -dice- se solucionó a finales de 2018. Cánovas se opuso en ese informe a la apertura de una unidad de cirugía cardíaca en el hospital Santa Lucía de Cartagena por motivos económicos y falta de personal.