El presidente del Comité Organizador y presidente de la asociación asturiana, Ricardo de Dios del Valle, nos explica que la calidad asistencial es un compromiso. El compromiso por una mejora continua en el sistema sanitario. Y eso requiere de recursos, humanos y materiales, pero también de organización y eficiencia. Porque una mejora que pide el paciente es dedicar más tiempo a cada consulta por ejemplo, nos cuenta. Pero Ricardo no oculta que el dinero es fundamental, aunque eso no implica que todo se base en gastar más. Aboga por invertir "lo necesario". El objetivo es "conseguir los mejores resultados al menor coste posible", y ahí volvemos al compromiso. Hay estimaciones internacionales según las cuales entre el 20 % y el 40 % del gasto sanitario podría estar asociado a actividades que no aportan valor.
Del mismo modo, hacer más consultas, realizar más pruebas diagnósticas o incrementar el número de intervenciones sanitarias no significa necesariamente obtener mejores resultados en salud. La transformación del sistema sanitario exige avanzar hacia un modelo que mida el valor real de la atención, teniendo en cuenta no solo los resultados clínicos, sino también su impacto en la vida de las personas, la experiencia de los pacientes, las condiciones de trabajo de los profesionales y la utilización eficiente de los recursos.
El congreso abordará cuestiones como la seguridad del paciente, la experiencia asistencial, la transformación digital, la inteligencia artificial aplicada a la salud, la sostenibilidad de los sistemas sanitarios o la humanización de la atención.

