CHAMPIONS LEAGUE

Wolfsburgo, vuelve el rock and roll

La fiabilidad, el secreto de un equipo serio y poco dado a los alardes

Miguel Venegas

Madrid | 29.09.2021 18:08

Wolfsburgo, vuelve el rock and roll
Wolfsburgo, vuelve el rock and roll | EFE

No es un equipo grande ni tiene estrellas cotizadas en el mercado internacional, y ni siquiera suele aparecer en las mejores jugadas del fin de semana en la Bundesliga. Pero el equipo de Van Bommel está jugando otra Champions League y ha empezado el campeonato nacional con un nivel competitivo que pocos esperaban. Quizás ese sea el secreto de este equipo serio y poco dado a los alardes: la fiabilidad. Si el Sevilla quiere la victoria tendrá que ir a buscarla al campo rival.

Estilo: conservador

Cuando Van Bommel llegó este pasado verano dejó bien claro que quería tener más posesión de balón; “la pelota no se cansa”. Pero había llegado a un equipo muy hecho y con una temporada 20-21 exitosa gracias a su solidez defensiva. Y de momento no parece que el equipo haya cambiado mucho. El Wolfsburgo es un bloque bien cerrado atrás, con un mediocampo trabajador y ayudas en las bandas. No es un equipo defensivo, pero tampoco concede tanto al espectáculo como sus colegas de Munich, Dortmund o Leverkusen. Hasta este pasado fin de semana sólo habían recibido dos goles y el partido de Champions en Lille acabó cero a cero.

Estrella: Weghorst

En un equipo joven y solidario no hay muchos espacios para las grandes estrellas. Weghorst no lo es, pero sí es el delantero que canaliza los goles, muy preciados en este caso. El neerlandés afronta su cuarta temporada de verde en alza y siendo más importante todavía. Fuerte y rematador, necesita que Baku, Philipp o Mbabu tengan un buen día le sirvan balones al área rival.

Debilidad: atasco creativo

El Wolfsburgo es un bloque defensivo bien armado pero no ataca con la misma compenetración. Ni siquiera es un equipo especializado en contras. La gran asignatura de Van Bommel construir un poco más de juego, algo que Arnold y Guilavogui intentan pero no acaban de conseguir. El bagaje ofensivo del equipo acaba dependiendo de la profundidad de Baku y Mbabu por las bandas y de los centros que pueda cazar Werghorst. Y eso contra un equipo como el Sevilla no debería ser suficiente.