UEFA CHAMPIONS LEAGUE | BARCELONA 5-1 FERENCVAROS

El Barcelona se reencuentra con la Champions y pasa por encima del Ferencvaros

El Barcelona logra la victoria tras imponerse al Ferencvaros. Los de Koeman salieron al campo con las dudas, pero Messi y Ansu Fati se encargaron de encarrilar un partido que nunca debió ser un problema. Coutinho se encargó de marcar el tercero. Piqué fue expulsado y Kharatin recortó distancias, pero Pedri y Dembelé sentenciaron en el tramo final.

ondacero.es

Madrid | 20.10.2020 22:47

Messi marca de penalti ante el Ferencvaros
Messi marca de penalti ante el Ferencvaros | efe

El Barcelona volvía a la Champions League todavía con las secuelas sufridas en el último partido que disputó en esta competición cunado sufrió la derrota más abultada de su historia con eso 2-8 ante el Bayern Munich. Desde entonces no ha llovido tanto, pero la tormenta que provocó sigue inundado camp Barça. Después vino el lio Messi, Luis Suárez… ya la temporada se está viendo a un equipo que sufre todo lo vivido en el pasado.

El debut en Champions comenzó con sorpresa, la de la suplencia de Griezmann, uno de los jugadores que siguen estando señalado. Pero el rival invitaba al optimismo, cualquiera hubiera firmado comenzar la nueva andadura en Europa ante este rival. Pero los de Koeman no empezaron bien, y el Ferencvaros se vio creciendo viendo las debilidades de un equipo que comenzó el partido herido.

El Barcelona llevaba la iniciativa del partido, pero el ataque visitante iba con mucha pólvora. Nguen marcó a los diez minutos en fuera de juego, pero ya metió el miedo en el cuerpo, y después Laiodun lanzó su disparo al larguero de la portería de Neto.

Que Messi no está en su mejor momento es algo obvio, pero eso no quiere decir que se haya olvidado de ser Messi. En los primeros minutos fue el único que parecía saber qué había que hacer y que necesitaba el equipo. Suya fue la primera gran ocasión clara del equipo, y después no le tembló el pulso en el 26 para transformar un penalti que valía más de un gol. Valía una calma que le hacía falta al equipo para encarar un partido que había empezado mal y para volver a poner por delante en un partido de la máxima competición.

El Barcelona se levantó gracias a ese tanto. Pudo marcar Ansu Fati pero se encontró con una respuesta tremenda del guardameta, y después tras una internada por la derecha. Y pudo marcar Messi, pero no lo hizo, y aunque lo hubiera hecho, la jugada fue anulada por fuera de juego, pero cabe destacar esta jugada. Si a algo no nos tiene acostumbrados el argentino es a fallar lo que para todos es una ocasión clara de gol. Se quedó delante del portero sin oposición, con espacio para pensar, y cuando parecía que el gol estaba hecho, su disparado se fue al larguero. Sí, la jugada estaba anulada, pero sorprendió el error.

Entonces Ansu Fati, que ya había tenido varias, quiso volver demostrar que es el futuro del Barcelona, pero también quiere hacerlo en Europa. Al borde del descanso, con algo de fortuna, recibió una pared de De Jong, una de esas que pasa por encima de la defensa sin que esta sepa lo que está pasando, para que el internacional por España rematara de primeras con pierna derecha. No lo hizo bien, le pegó con la espinillera, pero cuando alguien está en estado de gracia, no importa cómo le pegues, que la pelota irá para dentro, en este caso, rozando el palo para hacerlo inalcanzable.

La segunda parte comenzó como terminó la primera, con el Barcelona dominando. Coutinho, también con ganas convencer hizo el tercero en los primeros minutos con un derechazo que se coló pegado al palo izquierdo tras tocar en un defensa. Lejos de frenarse, los de Koeman siguieron empujando.

Por primera vez esta temporada se estaba viendo a un equipo con algo de confianza, y querían que el marcador reflejara esas sensaciones. Siguieron intentándolo, pero no llegaban más goles. A los 68 minutos, cuando todo parecía controlado, una jugada aislada acabó con un agarrón tan claro como innecesario de Piqué dentro del área. El árbitro no lo dudó, pitó la pena máxima y expulsó al centran catalán. Kharatin se encargó de recortar distancias y de volver a meter el miedo en el cuerpo a los culés.

El Ferencvaros buscó el segundo gol que finalmente le metiera en la lucha por el partido en los últimos minutos, pero el Barcelona, supo estar plantado y Pedri y Dembelé sentenciaron al final.