El Atlético de Madrid salva los muebles ante el Stuttgart con un empate a uno. La tercera jornada de la Liga de Campeones se ha saldado con tablas en el marcador, a pesar de que los rojiblancos han jugado con uno menos por la expulsión del danés Hjulmand en el minuto 64.
La primera parte comenzó con un dominio aplastante de los alemanes, donde Jan Oblak volvió a ser clave para frenar el avance del equipo local. Aun así, consiguieron adelantarse en el marcador con un gol de Jamie Lewelling en el minuto 36 tras un fallo de Pubill, algo poco habitual en el zaguero catalán.
Nada más empezar la segunda mitad, un balón caía a banda para Ademola Lookman, que encontraba a Julián Álvarez en el punto de penalti para hacer el empate a uno. La araña se reencontraba así con el gol, 174 días después de su último tanto con los colchoneros, tras un verano convulso en las oficinas del Metropolitano, con el Barça al acecho durante meses.
Poco después, casi veinte minutos después del comienzo de la segunda parte, el mediocentro danés del Atleti, Morten Hjulmand, cometía una imprudencia entrando por detrás a un jugador del Stuttgart. En consecuencia, Hjulmand vio la roja y el Atleti tuvo que cambiar su plan de partido, aguantando el empate hasta el pitido final.
El conjunto rojiblanco, resistente en inferioridad numérica, suma cuatro puntos de nueve posibles en las tres primeras citas del máximo torneo europeo, tras la derrota fuera de casa ante el Liverpool, la victoria a domicilio frente al Manchester United y este empate en Alemania ante el Stuttgart.

