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OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Sánchez encontró en Pepu Hernández lo que buscaba, una novedad que le sirva al PSOE de revulsivo"

Por fin ha conseguido que alguien le diga sí a la candidatura que le ha estado ofreciendo a medio Madrid desde hace meses.

@carlos__alsina |  Madrid |  30/01/2019

El aspirante del PSOE a la alcaldía de la capital de España se llama Pepu Hernández y es virgen. En política. De Pepu se conoce su trayectoria, brillante, como entrenador primero y seleccionador nacional después de baloncesto. En política, que se sepa, no ha jugado nunca. Lo cual no es ni bueno ni malo. Hay deportistas a los que les ha ido bien (Imbroda acaba de aterrizar como consejero de Educación en Andalucía), hay deportistas a los que no les ha ido también (Ruth Beitia ha tenido que retirarse) y hay otros que ni bien ni mal. Como ocurre con los abogados, los profesores, los jueces y los astronautas.

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Lo relevante aquí no es de dónde vienes, sino qué ha visto en ti quien te ha llamado. No es un secreto que Sánchez ha estado haciendo casting porque el PSOE en Madrid tiene un banquillo que no da ni para jugar un partido de solteros contra casados. Entre viaje y viaje ha ido sondeando el líder aéreo, o sea Sánchez, a ministras de su gobierno, ministros, figuras de su partido y gentes en general. En busca no de un mirlo blanco pero sí por lo menos de alguien fresco. Con Pepu había sintonía y en Pepu encontró lo que buscaba. Una novedad que le sirva al PSOE de revulsivo.

Sí, no hace falta explicarlo: los militantes aquí no pintan nada, el cartel electoral se les da hecho y tienen razones para preguntarse si es que no hay nadie en el partido que pueda disputar este torneo. Pero esto funciona así y lo de las primarias, como se vio con Ángel Gabilondo hace cuatro años, es un bonito cuento.

El golpe de efecto está conseguido. Ahora falta ver cómo se desenvuelve el candidato. Si es Imbroda o es Ruth Beitia. Su historial ya lo habrán examinado en la Moncloa, supongo, y ya le habrán preguntado si tiene másters, si tiene sociedad, si tiene tuits, si tiene cuenta en Suiza y si tiene apartamento. Su primer reto es rescatar al PSOE de la última posición que le daba la encuesta de Telemadrid el lunes. Quinto por detrás de Vox. Partiendo de ahí, Pepu sólo puede mejorar.

El siguiente golpe de efecto político lo dará hoy Pablo Iglesias.

Ha convocado a la plana mayor del partido, el aparato (que en Podemos se llama consejo ciudadano, un nombre más bonito) para decidir qué hacen con Íñigo Errejón, si lo borran de todos los álbumes familiares como si nunca hubiera existido, queman sus libros (y su tesis doctoral) en una hoguera, o se limitan a llamarle desleal y agente encubierto pero sin matarle del todo no vaya a ser que tengan que acabar pasteleando con él una lista frankenstein de trozos de partidos de izquierdas.

La pregunta que nos hacíamos ayer sigue sirviendo hoy: ¿el sector Galapagar (o sea, Pablo, Irene) se ha rendido, como decían ayer algunas crónicas, y urde la reconciliación con Iñigo Errejón, o lo que se prepara es el desgarro emocional de un partido obligado a elegir entre el galapagueño y el carmeno.

¿Se acuerda usted del chalet de Galapagar? Cuando se anunció la formidable inversión inmobiliaria de la pareja y empezaron las críticas internas. ¿Se acuerda usted de cómo respondieron Pablo e Irene a las críticas? Yo se lo recuerdo.

Consulta a las bases y plebisicito sobre el liderazgo. Así respondieron entonces y así sospecha el errejonismo que van a responder ahora. Las bases deciden si hay que tragar con la candidatura de Errejón pero sabiendo que si Pablo sale derrotado, Pablo se larga.

Ya se ocupó Irene Montero, compañera del líder galapagueño y líder también ella, de sugerirle al hijo adoptivo de Carmena que mejor no se acerque hoy por la sede del partido.

Que no venga, que no venga. Le ha faltado a Podemos emitir una orden de alejamiento contra Errejón. Cordón sanitario para evitar que les contagie el virus de la disidencia. El chico carmeno es infeccioso y prefieren mantenerle lejos.

En el Juego de tronos importa mucho quedar como el bondadoso rey de todos que le tiende la mano al bastardo con ínfulas que ha intentado arrancarle el brazo.

Que dice la ministra de Presupuestos que o salen adelante las cuentas o Sánchez convocará elecciones generales este año. Vaya usted a saber lo que sabrá Montero de lo que planea Sánchez. Incluso a ella, persona cercanísima al líder aéreo, le debe de resultar difícil a estas alturas saber lo que tiene en la cabeza su jefe. Sánchez ha dado ya tantas versiones distintas de lo que hará o dejará de hacer que ha manejado todas las hipótesis, todas las ha desmentido y todas las ha recuperado. Estilo Sánchez.

Los analistas perspicaces sostienen que esto de la ministra de ayer fue un aviso a los socios de la moción de censura (vuelven los clásicos): esto de salvadnos los presupuestos o vendrán Casado y Rivera con el 155 y se abrirán para vosotros las puertas del infierno. Pues mire, a lo mejor es una forma de meterle presión a los socios díscolos, pero el efecto de la declaración ha sido ninguno.

¿Por qué? Pues porque los posibles socios andan apagando sus propios incendios.

• Miras al PDeCAT ¿y qué ves? Un partido en descomposición vampirizado por Puigde-mont y chapoteando para que la Crida ésa que se ha inventado el de Waterloo no los devore.

• Miras a Esquerra Republicana ¿y qué ves? A los meritorios que subieron en el escalafón por la fuga de Marta Rovira dándose codazos a ver quién hereda el trono de Oriol Junqueras a sabiendas de que a éste le espera una temporadita todavía de prisión como poco provisional y probablemente permanente.

Totus tuus, Oriol. En Esquerra Republicana están con la campaña de propaganda que van a desplegar la semana que viene aprovechando el comienzo del juicio por rebelión en el Tribunal Supremo. Mientras unos, Puigdemont, disfrutan del sofá de Waterloo, otros, Oriol, sufren la prisión por haberse quedado. El juicio como gran plataforma para la promoción electoral de Esquerra frente al PDeCAT, la Crida y el resto de las marcas que ha ido pariendo, a sacudidas, Convergencia Democrática en su agonía.

Montaron ayer los de Esquerra un teatrillo que habían anunciado como conferencia de Junqueras pero que fue como un concierto de María Callas. O sea, que la cantante en realidad no está allí, cómo va a estar, pero hacen ver que sí para que el público se emocione muchísimo y la aplauda. Tú coges una imagen de Junqueras, la proyectas en una pantalla, y de fondo pones a su hermano a leer unas cartas desde mi celda y te sale el show de Esquerra de anoche.

Que sí, que lo volvería a hacer. Todo lo que hizo. Que es por lo que está procesado. Está procesado por lo que hizo y sigue en prisión preventiva, entre otras cosas, para que no reincida. Vas por ahí diciendo lo volvería a hacer y luego pretendes que tu abogado convenza al juez de que una y no más. Como preludio de este homenaje de anoche emitieron un vídeo de Marta Rovira, cutrecillo, grabado en Suiza. Si Junqueras apostaba por la reincidencia, Rovira se encargaba de recordar el riesgo de fuga. Por la mañana había dicho Junqueras que Séneca y Sócrates pudieron huir y no lo hicieron. Todo el mundo interpretó que se la estaba clavado a Puigdemont. Pero igual la señora Rovira se ha dado también por aludida.