Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.

Disfruta de la app de Onda Cero en tu móvil.

EL MONÓLOGO DE ALSINA

Por fin estamos en Mérida

Les voy a decir una cosa.

Por fin estamos en Mérida. Ya tocaba emitir La Brújula desde esta ciudad en la que tantos buenos amigos tenemos. Buenas tardes, Mérida. (Sabía que sois cincuenta y ocho mil habitantes, pero no sabía que ibais a venir todos).

Carlos Alsina | Mérida | 28/01/2013

Foto: Diego José Casillas

Foto: Diego José Casillas / Mérida

Estábamos queriendo hacer una Brújula aquí desde que Rodríguez Ibarra iba a primaria, más o menos en la misma época en que pusieron la primera piedra de la Vía de la Plata. Fue un acontecimiento aquel día porque vino el pretor romano, el gobernador Carisius, los tribunos del pueblo, la ministra de Fomento. Dices: pero si ella es de otra época. Da igual. Si hay que inaugurar una calzada romana, se inaugura. A falta de AVE, inauguremos lo que ya teníamos.

Venimos con la misma alegría con que recorrían los legionarios romanos el camino hasta esta ciudad cuando se retiraban: los “eméritos”. Mérida se construyó para ellos. Era el lugar de descanso perfecto para los jubilados romanos. Lo que ahora es Mallorca para los alemanes, pero sin vuelos low cost. De manera que, si venían aquí, era para quedarse.

Disfrutando de una vida más ociosa que el peluquero de Monago. (Que es el mismo que el de Monago). Lo mismo podías irte al circo a ver carreras, que el anfiteatro a ver gladiadores, o al teatro a ver una tragedia. Finales de balonmano no hacían, para que no tuviera que coincidir el Principe con su cuñado, pero actividades lúdicas había muchas y muy variadas. De hecho, hubo un tiempo en que en Mérida no trabajaba casi nadie. Antes de la recesión y del paro, quiero decir. Por eso antiguamente se decía: “vives mejor que un legionario emérito”. Ahora se dice “vives mejor que un ex presidente autonómico”. El significado es el mismo.

Siempre fue ésta una ciudad que supo pasarlo bien. Y por si le faltara algo, inventó el carnaval romano. Que es el motivo de que estemos hoy aquí. Anunciar el inminente comienzo del carnaval, con su famoso concurso de chirigotas y comparsas que se celebra, como sabéis, en este mismo escenario. Este año las comparsas favoritas son:

· “Los Bárcenas”, que van vestidos de suizos y entre canción y canción se pasean por el teatro repartiendo sobres.

· “Los Urdangarines en Palma”, que éstos van vestidos de van vestidos de duques y en lugar de dar dinero te lo piden. Son dos comparsas: Los Urdangarines en Palma 1 y Los En Palma 2. Esta broma le va a encantar al duque.

· Hay otra que son “Las Amy Martin”, pero de esta no se sabe ni cómo se visten ni quiénes son ni nada. Y además actúan poco porque salen a tres mil euros la pieza.

Los romanos, como bien sabéis aquí, nos dejaron instituciones básicas de nuestra vida política. Ellos crearon el Senado; crearon el Foro (el Foro antiguo, no el centro comercial); y crearon la Cloaca. Desde entonces la cloaca forma parte de nuestras costumbres políticas más arraigadas. En Roma tenían la Cloaca Máxima, pero en Hispania conseguimos superarla. Hace tiempo dijimos: a cloacas no hay quien nos gane. Y desde entonces ahí estamos, compitiendo por el liderazgo.

Siempre ha habido cargos públicos que presumían de lo bien que se movían por las colectores. Bañándose en dinero negro. Yo te ayudo a ti, tú me ayudas a mí. Para qué están los amigos, si no es para amañar contratos. Hacen carrera en las letrinas y se van a vivir al paraíso, que puede ser Panamá, Andorra o las islas Feroe. Cada vez que cazan a un cargo público pringado los demás dicen, con razón, “oiga, que todos somos así”. “Son casos aislados”. Dices: menos mal. Aislados cuando un juez los descubre, porque hasta entonces siempre estuvieron bien acompañados.

En los carnavales de este año, aquí y en toda España, la mitad de las canciones van a ir de corrupción y mangoneo, y la otra mitad, de Rajoy y la familia real. Que está demostrando ser muy moderna en sus usos, porque antes en las familias al que salía rana lo echaban de casa, pero ahora lo que hacen es borrarle de la web. El sábado cogió el Rey las tijeritas, le dio al “delete delete” e hizo desaparecer al yerno. Como si fuera David Coperfield pero sin avisarle de que se iba a esfumar. Tú ahora entras en la web de la Casa Real, vas al buscador, pones “Urdangarín” y la web te dice: “¿Quién?” “Urdangarín, el duque”. Y la web, como si fuera Cospedal, dice: “no me consta”.

Esto es usar las nuevas tecnologías para ajustar cuentas en la familia. Que la pionera de estos métodos, como recordaréis, fue la reina, aquella navidad que le borró las piernas a su marido. Le cortó todo de cintura para abajo (con el tiempo hemos sabido todos por qué). La reina con el photoshop: toma Corina, toma Corina.

Antes de que cayera Roma, y vinieran los bárbaros y el moro Muza, apareció en Mérida Santa Eulalia. Nombre esencial de la historia de esta ciudad, aunque el suyo sea un episodio no apto para menores. La pobre criatura, Eulalia, joven muy echada p’adelante que tuvo las santas narices de plantarse ante el gobernador Daciano para decirle que no estaba bien obligar a los cristianos a adorar ídolos paganos. Fue una suerte de isumisión espiritual. Daciano intentó camelársela ofreciéndole regalos, que si unos trajes, que si unos sobres, pero al ver que ella era firme en sus principios pasó al plan B: le enseñó la sala de torturas y le fue explicando cómo se usaba cada uno de los objetos que tenía allí abajo: los garfios, las varas de hierro candente, un dvd con discursos de Montoro. Ríete tú de los interrogatorios de Guantánamo. Eulalia perseveró y fue muy torturada. Ella perdió la vida, y Mérida ganó una santa. Patrona y alcaldesa a perpetuidad con permiso de Pedro Acedo.

Extremadura es tierra de conquistadores. Cortés, que conquistó México; Pizarro, que conquistó el Perú. Pizarro conquistó el Perú en 1533. 480 años después, estuvo Rajoy allí el otro día y lo confundió con Cuba. Si es que no nos fijamos. Los españoles fuera vamos distraídos. Dijo Rajoy: “vengo a darle las gracias al gobierno cubano”. Y estaba allí el peruano, que se llama Humala, poniendo cara de “¿por qué me vacila?”. “Peruano, presidente, soy peruano, del Perú”. “Ah, del Perú, pues gracias también”. Si Pizarro levantara la cabeza, dejaba vivo a Atahualpa.

La historia dice que Pizarro se enfrentó militarmente con los incas en Cajamarca, pero en realidad lo que hizo Pizarro cuando vio a Atahualpa fue ponerse a cocinar unas migas colorás. Luego se las dio a probar y Atahualpa se rindió porque entendió que aquel plato tenía que ser alimento de los dioses. Con su panceta, su choricito, su pimentón. Total, que los españoles lo hicieron preso y se pusieron a buscar una razón para matarle. A pesar de la leyenda negra, éramos muy de cuidar las formas. Al final, le acusaron de traición. “Traidor, que tienes un tesoro que no nos has contado”, le dijeron, “pedazo de traidor, so BárcenasÉl respondió: “Pero si todo el mundo sabe que tengo un tesoro, por eso me llaman tesorero” (esta parte es apócrifa, no consta que Atahualpa conociera a Suiza). Él, viendo que se lo iban a cargar ---porque estas cosas se notan--- propuso entregarles dos habitaciones llenas de plata y una de oro para quedar libre. “Entrego esta parte del tesoro y me regularizaís la situación”, se dice que dijo. A lo que Pizarro respondió: “No esperarás encima que te amnistíe”. Atahualpa dijo: “¿Por qué no, Cristóbal?” La historia ya sabéis cómo acabó. Se acogió a la amnistía pero a través de una sociedad limitada. Bueno, no, Atahualpa fue eliminado y Pizarro tomó Cuzco. Primero tomó Cuzco y luego a una hermana de Atahualpa con la que se casó y a la que cambió el nombre: ella se llamaba Quispe Sisa pero a él no le gustaba y la llamó Amy Martin. Digo Inés. Inés Huaylas Yupanqui, que a su vez tuvo una hija que se casó con el hermano de Pizarro. Esto ya es Amar es para siempre en el siglo XVI.

Lo importante es que esta historia del tesoro que Atahualpa quería regularizar formará parte de los libros de texto que va a editar Hacienda para enseñar a los niños nociones fiscales. Ya habréis leído que el gobierno, siempre atento a las necesidades infantiles, se propone que los menores, desde los once años, aprendan rudimentos básicos de economía y finanzas (para evitar que luego lleguen a presidentes de gobierno sin saber ni papa) y lecciones sobre fiscalidad y tributos.

En lugar de la lista de los Reyes Godos ahora aprenderán la lista de impuestos, tasas y contribuciones, que es como la guía telefónica pero con la letra aún más pequeña. En primaria les enseñarán que la “i” con la “va” se dice IVA (eso es), la “i” con la “t”, con la “p”, con la “a”, con la “j” y con la “d”, “Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados”, perfecto. Luego cuando sean más mayores les explicarán cómo se hace la recaudación y lo que te pasa si no pagas (esto se lo explicarán en la misma sala que Daciano le enseñó a Santa Eulalia: ¿ves esa barra de hierro candente? ¿Sabes lo que Montoro te hará con ella?). Van a salir de allí los niños más derechos que el tupé de Imanol Arias.

Extremeños, disfrutad del carnaval que luego viene la cuaresma. Gracias por venir, bienvenidos a La Brújula.