LA BRUJULA

La carta de Ónega al obispo de Solsona: "Su biografía entretiene más que las hazañas de las ministras en la reforma laboral"

Fernando Ónega dirige su carta al todavía obispo de Solsona, Xavier Novell, tras su casamiento civil, su reciente paternidad y su nuevo oficio en la empresa de inseminación porcina, Semen Cardona

ondacero.es

Madrid | 04.11.2021 23:27

Y buenas noches otra vez a Don Xavier Novell, más conocido por el obispo de Solsona, aunque dejó el oficio; también popular porque, procediendo de la Iglesia, no hace matrimonio canónico, sino que se casa por lo civil; reconocido por la rapidez de su paternidad, porque fue dejar el obispado y anunciar que espera gemelos. Y ahora mismo vuelve a ser noticia porque ha encontrado trabajo.

Señor Novell, con gente como usted da gusto. De su agitada biografía se puede decir aquello del tamaño que le escuché una vez a Luis del Val: "sea larga o sea corta, que entretenga es lo que importa". Y su biografía entretiene, Don Xavier. Entretiene más que las hazañas de las ministras en la reforma laboral. Entretiene como los cruces de mensajes entre Casado y Ayuso y viceversa. Y creo que todavía más, porque usted ha sido ingeniero antes que fraile. Concretamente, ingeniero agrónomo, titulación a la que debe su nuevo y creo que gratificante empleo.

Y cada vez que tenga semen en sus manos, piense la cantidad de chorizos que salen de ahí. Eso también es un milagro

Supongo que tras la luna de miel usted empezará trabajar, si no ha empezado ya, en una sólida empresa que se llama, "Semen Cardona". Semen, insisto, no crean que he pronunciado mal. Miren que hay empresas en Cataluña. Industrias textiles; industrias de transformación agraria, pintiparadas para un ingeniero agrónomo; empresas de la economía verde, informáticas, periodísticas, miles de compañías necesitadas de personal cualificado. Y el exobispo, que renunció por una mujer y anuncia gemelos o mellizos, va a caer en una que se llama Semen. No me diga, Xavier, que usted no está marcado por el destino. Y para inspirar todavía más a poetas satíricos, el semen es de cerdos.

Ignoro en qué consiste exactamente su trabajo. Ignoro si consiste en extraerlo, que también debe ser entretenido, o si consiste en conservarlo, o en garantizar su calidad, o si se clasifica por razas de cerdos, que en cuestiones de semen también hay mucha competencia, no sabe usted cómo está el mercado. Le felicito, Novell, por el empleo. Le deseo todo el éxito del mundo. Y cada vez que tenga semen en sus manos, piense la cantidad de chorizos que salen de ahí. Eso también es un milagro. El milagro del semen y los jamones y la zorza y la morcilla, el milagro del lacón. Los grelos los pongo yo.