En sólo 3 años, el tráfico de datos móviles, por ejemplo, será 6 veces superior al de 2017 y habrá 12 mil millones de dispositivos conectados. Vivimos rodeados de datos, generados por nosotros mismos y que a las compañías les sirva para conocer las grandes posibilidades que se abren a su alcance. Pero no estamos hablando de personas sino de máquinas.
Las empresas pueden saber detalles como las fuentes instaladas en nuestro equipo o la resolución de pantalla que usamos. Con la noticia del INE muchos se han sorprendido o escandalizado, pero hemos estado mirando hacia otro lado durante mucho tiempo mientras disfrutábamos de aplicaciones gratuitas o de llevar el móvil pegado a la mano.
La pregunta ahora es: ¿Cómo nos protegemos? Los expertos insisten: sentido común, no podemos desconectarnos completamente pero sí desactivar determinadas funciones al navegar o usar programas alternativos que apenas se utilizan en el mundo. Aunque en la calle aún hay mucho indeciso al respecto.
Y como todo en esta vida, también tiene un lado positivo: entre los puestos con más demanda laboral: profesionales de ciberseguridad o expertos en Big Data.
