Según el informe de Unicef 'Agua bajo el fuego'

Mueren más niños por enfermedades relacionadas con el agua que por la violencia

Se celebra el Día Mundial del Agua un bien escaso para más de 2000 millones de personas que viven sin agua potable en sus casas. “No dejar a nadie atrás” es el lema de la ONU para recordar que el acceso al agua potable es un derecho humano. Cada año, 3 millones y medio de personas mueren por no tenerla o por enfermedades relacionadas. La lucha por controlar este recurso ha causado 300 conflictos bélicos. Desde la empresa social Auara quieren sensibilizar al respecto

Beatriz Ramos/ Agencias

Madrid | 22.03.2019 09:26 (Actualizado 22.03.2019 12:30)

En nuestro país, varias ONGs denuncian que no se prioriza la gestión de los recursos hídricos. El Gobierno apuesta tanto por asegurar el acceso al agua como por sacar la máxima eficacia de este recurso​

En los conflictos no solo matan las balas, la falta de agua potable y de saneamiento adecuado también se cobra las vidas de miles de niños, de hecho, según el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF), es más probable que estos mueran por enfermedades diarreicas relacionadas con los problemas de agua que por la violencia.

Según el informe 'Agua bajo el fuego', que analiza las tasas de mortalidad en 16 países inmersos en conflictos prolongados, los niños menores de 15 años tienen tres veces más probabilidades de morir por enfermedades diarreicas causadas por la falta de agua potable, saneamiento e higiene que por la violencia propiamente dicha.

En el caso de los menores de 5 años, su panorama es aún peor, ya que tienen 20 veces más probabilidades de morir por causas relacionadas con la diarrea que por la violencia.

El informe se basa en los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) entre 2014 y 2016 sobre mortalidad debida a "violencia directa" y sobre "muertes diarreicas atribuibles a agua y saneamiento no seguros".

En concreto, se han analizado los casos de Afganistán, Birmania, Burkina Faso, Camerún, República Centroafricana (RCA), Chad, República Democrática del Congo (RDC), Etiopía, Irak, Libia, Malí, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Siria y Yemen, países todos ellos inmersos en conflictos e insurgencias.

Según la agencia de la ONU, en todos ellos, con la excepción de Libia, Irak y Siria, se constató una mayor probabilidad de morir por enfermedades relacionadas con el agua que como resultado de la violencia. Así, hubo 85.700 muertes de menores de 15 años por diarrea frente a 30.900 por la violencia y 72.000 muertes de menores de 5 años por enfermedades diarreicas frente a las 3.400 por la violencia.