La prefectura de policía de París ha decretado un toque de queda nocturno en determinados barrios de la capital francesa y ha prohibido las manifestaciones en algunas zonas durante la noche de este lunes al martes, 20 de octubre, tras los disturbios registrados durante el fin de semana.
La restricción de movilidad se aplicará entre las 23:00 y las 6:00 horas en la plaza de la República y el sector de Les Halles. Según las autoridades, estos lugares concentraron buena parte de los incidentes y los saqueos de establecimientos comerciales ocurridos el sábado y el domingo.
La decisión busca limitar nuevos incidentes en las zonas afectadas y reforzar la seguridad durante las próximas horas.
Prohibidas las manifestaciones desde las 20:00 horas
Además del toque de queda, la prefectura ha establecido una prohibición de manifestaciones desde las 20:00 horas de este lunes hasta las 6:00 horas del martes. La medida coincide con el periodo en el que las autoridades quieren evitar nuevas concentraciones y episodios de violencia en la capital.
Los disturbios se produjeron en el marco de las movilizaciones contra el encarecimiento de la vida y las condiciones de la educación, que derivaron en actos vandálicos y saqueos en distintos puntos de Francia. En París, los incidentes continuaron durante la noche del domingo al lunes, con nuevos ataques a establecimientos comerciales en el centro de la ciudad.
El Gobierno francés ha defendido la necesidad de adoptar restricciones localizadas para frenar los altercados y recuperar la seguridad en las zonas más afectadas.
Medidas para los comercios afectados
Ante las graves consecuencias económicas de los tumultos, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ha anunciado además que los trabajadores de los comercios afectados por los disturbios podrán acogerse desde el martes a un dispositivo de paro parcial, con una cobertura por parte del Estado del 100%.
Se trata de una medida de "protección del empleo", ya que "no podemos permitir que haya daños sociales después de los destrozos materiales", añadió el gobernante, sin precisar cuál será su costo en un momento de extrema fragilidad económica de Francia.
De hecho, este mismo lunes los inversores han castigado la inestabilidad social francesa tanto en la cotización de sus bonos a 10 años (aumentó el diferencial con el bono de referencia alemán hasta los 144 puntos base) como en el índice parisino bursátil CAC-40 (-1,5 % al ecuador de la sesión).
Todo ello en un contexto preelectoral y con un proyecto presupuestario del Gobierno con dificultad para prosperar en la Asamblea Nacional francesa, fragmentada en tres bloques: izquierda, centroderecha macronista y ultraderecha.

