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Un accidente, una lección

Una vez más la aviación civil sacará las consecuencias del accidente de Germanwings para evitar males futuros. Aunque esta vez nada de cambiar el diseño de un alerón o introducir un nuevo líquido en la lista de prohibiciones. Podemos descartar mejoras técnicas o antiterroristas. La cuestión es, ¿Cómo se puede impedir el suicidio repentino de un piloto en pleno vuelo?

Jacobo de Regoyos | Bruselas  | Actualizado el 18/07/2018 a las 12:02 horas

Cabina del Airbus A320 siniestrado en los Alpes franceses

Cabina del Airbus A320 siniestrado en los Alpes franceses / EFE

A la hora de seleccionar  futuros pilotos algunas compañías, sobre todo las más grandes, suelen practicar test psicológicos. Pero no todas. Leo en el periódico belga La Libre Belgique que un capitán de Airbus llamado Behrouz Shahabpour asegura: “He trabajado en varias empresas pequeñas y en otras compañías asiáticas en las que nunca me han hecho la más mínima prueba a ese nivel ni he estado en contacto con un psiquiatra. Teníamos pruebas médicas y tuvimos que rellenar un formulario en el que tú mismo certificabas no tener ningún problema desviación mental”.  Es de suponer que si quieres ese trabajo, en la casilla de turno no vas a  escribir “sufro episodios esquizofrénicos intermitentes”.

Mejores controles a este nivel antes de la contratación y durante la vida laboral parecen una medida de mejora evidente. Pero hay otra.

Desde ya mismo algunas compañías europeas acaban de exigir la presencia permanente de dos personas en la cabina durante el vuelo en toda circunstancia. Esto no significa que los pilotos no puedan ir al baño a hacer sus necesidades, faltaba más, sino que una azafata tendrá que entrar en la cabina para hacer compañía al copiloto hasta que el Comandante termine de cambiarle el agua al canario.

La noruega Norwegian Air Shuttle, la islandésa Icelandair, y la británica EasyJet ya han anunciado a raíz del accidente que esta medida entrará en vigor próximamente en sus vuelos. Otras aerolíneas europeas están esperando el final de la investigación judicial en Francia para decidir la cuestión, pero todo apunta a que seguirán el mismo camino.

Para que lo hagan todas a la vez haría falta que la Autoridad Europea de Seguridad Aérea (AESA) obligase a ello, y no es el caso. Al contrario que la Autoridad Federal de Aviación (FAA) en EEUU.

Esto no quiere decir que en Europa no pudieran decidir hacerlo por su cuenta y riesgo algunas compañías. Son muy pocas pero existen. Es el caso de Ryanair–algunos se sorprenderán-, pero también la finlandesa Finnair y… abróchense el cinturón que vamos a despegar…. La española Iberia. Aquí estamos en vanguardia. Por delante de los alemanes.

Aunque eso sí, la federación alemana del sector de la aviación (BDL) ya ha anunciado que no piensa perder el tiempo y que este viernes estudiarán adoptar la medida. Seguramente en breve la Autoridad Europea de Seguridad Aérea anuncie algo parecido, la única forma de conseguir que todas las compañías del continente la apliquen.

Por supuesto nada puede protegernos completamente.

La seguridad al 100% no existe. Pero no me negarán que cuanto más cerca, mejor.

Por ejemplo. Leo en la agencia DPA que Ilja Schulz, presidente del sindicato de pilotos alemanes Cockpit, recuerda cuando la preguntan por esta medida que si el piloto quiere suicidarse siempre pude reducir a la azafata.

Pero caramba, puestos así, la azafata también puede resistirse.