El presidente ha considerado que con los resultados del domingo en Galicia y el País Vasco, el partido ha dado "una lección de unidad como partido, solidaridad y solidez".
Rajoy ha hecho esta consideración en su comparecencia ante los periodistas tras presidir la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP que ha analizado los resultados obtenidos en las elecciones gallegas y vascas celebradas ayer.
El jefe del Ejecutivo en funciones ha felicitado a Alberto Núñez Feijóo, por su "excepcional" resultado en Galicia, y a Alfonso Alonso, debido a que el PP en el País Vasco tiene la posibilidad de ser decisivo en la gobernabilidad de Euskadi.
Además, El líder del PP, evita meter más presión a Pedro Sánchez después del duro varapalo sufrido por el PSOE en las elecciones vascas y gallegas y no renuncia a intentar otra investidura, aunque esperará a ver cómo evoluciona la crisis interna del PSOE antes de llamar al líder socialista.
Un secretario general del PSOE que tampoco tira la toalla y, pese a la contestación interna, insiste en que explorará un gobierno alternativo junto a Podemos y Ciudadanos para evitar las terceras elecciones. Se trataría de un ejecutivo "transversal de amplia base parlamentaria", según Sánchez, en el que tampoco excluye de plano a los partidos independentistas. Además, descarta hasta la saciedad una abstención de última hora a Rajoy porque los socialistas, alerta, "no pueden tener una posición subalterna" al PP.
No obstante, sus planes tendrán que pasar el visto bueno del Comité Federal del PSOE del próximo sábado. No será hasta entonces, y ya con un escenario más claro en las filas socialistas después del "impasse" de esta semana, cuando Rajoy decida llamar a Sánchez para intentar desbloquear la legislatura.
Y es que el presidente del Gobierno en funciones es consciente de que para que haya gobierno es imprescindible alguna "suerte de acuerdo" con el PSOE, porque, de lo contrario, no salen las cuentas para una segunda investidura.