Alicante

El menor que mató a sus padres y su hermano en Elche estuvo varios días jugando a videojuegos tras el crimen

El periodista de Espejo Público Nacho Abad ha tenido acceso a la declaración del menor. El menor que mató a sus padres y a su hermano relata en su confesión lo que hizo justo después de los crímenes.

ondacero.es

Madrid | 16.02.2022 13:45

La vivienda donde las autoridades descubrieron los tres cuerpos sin vida tras el parricidio en Elche.
La vivienda donde las autoridades descubrieron los tres cuerpos sin vida tras el parricidio en Elche. | Agencia EFE

El periodista de Espejo Público Nacho Abad ha tenido acceso a la declaración del menor de 15 años que ha matado a sus padres y a su hermano de 10 años en Elche, Alicante. Este es su relato de los hechos:

"Los he matado a los 3: A papá, a mamá y a mi hermano. Papá fue el último. Vino de trabajar y yo estaba esperándole con la escopeta, le disparé. Cuando ya le había pegado dos tiros me dijo: ¿Qué estás haciendo. Me repitió: ¿Qué estás haciendo?. Le estuve esperando 4 ó 5 horas. Antes había disparado primero a mi madre".

El pasado martes, al regresar del colegio, su madre le regañó: "Me dijo que era un vago, que ya estaba bien y que me iba a quitar la consola. Subí a mi habitación, me puse a pensar y cogí la escopeta. Disparé dos veces a mi madre cuando estaba en la cocina. Un tiro por la espalda y luego la rematé. Mi hermano intentó escapar, pero salí detrás de él y lo cacé antes. Esperé a mi padre cuatro o cinco horas y le disparé al llegar. Me quedé sin saber qué hacer y decidí llevar los cuerpos al cobertizo".

¿Qué hizo el menor tras cometer el crimen?

Cuenta que tras esconder los cuerpos se dio una ducha, cenó y se pasó varios días jugando a videojuegos.

El parricida cogió el teléfono de la madre y comenzó a responder a los mensajes para que nadie sospechase de lo sucedido. Además, el menor se hizo pasar por una persona mayor y llamó al instituto diciendo que tenían Covid y que no iría a clase. Sus tías empiezan a sospechar y acuden a la vivienda familiar.

Allí, el joven confiesa los hechos y sus tías son las que llaman a la Guardia Civil.