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JORNADA 35 | ATLÉTICO DE MADRID 0-0 ATHLETIC DE BILBAO

Frenazo en el Calderón a un Atlético que mereció premio

El Atlético de Madrid, que suma un punto para mantenerse cómodo en la tercera plaza de la Liga, se acordará de Jaime Latre y sus asistentes, que le anularon tres goles. Además, reclamaron dos penaltis. Los rojiblancos, tras una mala primera parte, reaccionaron en la segunda ante un Athletic que impuso su disciplina en defensa.

Antena3.com | Mdrid | Actualizado el 18/07/2018 a las 13:37 horas

Siqueira y el portero esloveno Jan Oblak frustran la acción del delantero Iñaki Williams

Siqueira y el portero esloveno Jan Oblak frustran la acción del delantero Iñaki Williams / Efe


Un empate sin goles (0-0) dejó en un solo punto los sobrados méritos, la ambición y las ocasiones del Atlético de Madrid frente al Athletic en el Vicente Calderón, con tres tantos anulados al conjunto madrileño, muy superior en el segundo tiempo, pero sin el premio de un triunfo que buscó en todo momento. No lo encontró en los 90 minutos, con una parada decisiva de Iago Herrerín en el tramo final, y cedió dos puntos en la carrera por la tercera posición, aunque sigue ahí inamovible una jornada más, ante un adversario competitivo, que también tuvo alguna opción y que resistió el ímpetu del Atlético durante una potente segunda parte.

Todo entre una intensidad altísima. Sabe el Atlético que esa es una de las esencias de su salto hacia lo más alto en los últimos años. Y sabe el Athletic que es una cualidad fundamental para competir contra el conjunto madrileño. Entre el despliegue en ese sentido de uno y otro, el partido surgió con enorme exigencia física. Presionó bien el Atlético como también lo hizo el Athletic. No había espacio para la duda en ninguno de sus futbolistas ni margen para el adorno en el imponente ritmo al que se movía un choque vertiginoso con y sin balón, condicionado a la segunda jugada o a combinaciones rápidas ante el acecho reiterativo del adversario.

Si el Athletic encontró vías ofensivas entre líneas, entre el medio campo y la defensa local, el Atlético perfiló sus ataques hacia los costados, en un duelo agitado en todos los lugares del terreno de juego menos en las áreas durante más de media hora, con más facilidad para el robo que para la creación en uno y otro. Siempre fue más insistente el conjunto local sobre la portería contraria, generó unos cuantos córner que provocaron temor en el equipo bilbaíno y terminó la primera parte en el campo rival, con un testarazo centrado de Raúl García, un ágil remate de Torres, que pidió penalti, y un gol bien anulado al francés Antoine Griezmann.

Todo en el tramo final previo al intermedio, en el que el Atlético arrinconó por momentos al Athletic. La llegada del descanso fue entonces un alivio para el equipo visitante, que, entre la ambición de su contrincante, ya se había diluido.

Comenzó bien, asustó con un par de remates y acabó empujado hacia su propio área. Ya no paró el Atlético. Siguió y siguió en el segundo tiempo el conjunto madrileño, con otro gol anulado a Griezmann, en una acción sensacional de Tiago, con una sucesión de centros sobre el área rival, con la entrada de Arda Turan y Mario Mandzukic, por Raúl García y Fernando Torres, y también con riesgos en su retaguardia.

Ahí también tuvo sus ocasiones el Athletic, con un par de remates tan claros como fallidos de Kike Sola y Etxeita prácticamente en el área pequeña, el último ya sin Andoni Iraola sobre el campo. Pidió el cambio por lesión en el minuto 58, al que el partido llegó con todo abierto. El Atlético, al ataque; su oponente, al contragolpe.

El equipo madrileño se lanzó a la carrera a por la victoria, rebelde e inconformista con el empate, directo a por los tres puntos y sin mirar hacia atrás. Hubo otro gol anulado al Atlético, un tanto legal de Tiago como lo había sido el segundo de Griezmann, y luego apareció magnífico Iago Herrerín para frenar un remate del francés, la última ocasión de un buen partido sin premio para los locales.