LA PRIMERA DE LA MAÑANA

Marta García Aller: "Hay una indiferencia terrible ante tantos naufragios invisibles"

Marta García Aller censura en 'Más de uno' que no se trate con la misma importancia la desaparición del submarino que pretendía acercarse a los restos del Titanic que los naufragios de las pateras que cruzan mares en busca de un futuro mejor.

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👉 Las condiciones de seguridad que obviaron al crear el Titan y que deberían haber implantado

Marta García Aller

Madrid | 23.06.2023 07:33

Ha sido un robot el que ha localizado en el fondo del océano los restos del sumergible que iba en busca de los restos del Titanic. En el operativo de búsqueda también había aviones, barco y hasta un submarino dedicados a buscar a contrarreloj a los cinco pasajeros del Titan. Todo apunta que fallecieron en plena inmersión por una implosión de la nave. Nada hubiera podido hacer por sus vidas el dispositivo de búsqueda tan espectacular que llevaba cinco días buscándolos.

Cuantos más detalles técnicos se conocen de la nave, que estaba construida de forma experimental con piezas compradas en Amazon y manejada con un mando de la PlayStation, menos sorprende que sufriera un accidente y más que no lo tuviera antes. Y dada la atención mediática que ha tenido, esta tragedia puede dejar huella. En el mejor de los casos, servirá para que se replanteen los estándares de seguridad que se le exigen a este tipo de expediciones.

A lo mejor este desenlace catastrófico sirve para replantear la normativa internacional, como en su día la tragedia del Titanic fue un antes y un después en los estándares de seguridad marítima para prevenir naufragios.

Lo que no tiene pinta de convertirse en un antes y un después, y ojalá lo fuera, es el último naufragio en Canarias. Las más de 12 horas que tardaron en ir a rescatar a los náufragos le costó la vida a una niña de cinco años y hay más de 34 desaparecidos. 12 horas a la deriva a la espera de ser atendidos cuando todavía hubiera sido posible salvarles la vida. La patrullera marroquí, cuando por fin se activó el dispositivo, solo rescató a 24 personas de los 60 que había. Y un helicóptero español rescató al cadáver de la niña que flotaba en alta mar. Aunque rescatar no creo que sea el verbo adecuado.

¿Por qué si fueron las autoridades españolas las que avistaron la neumática, el rescate lo asumió Marruecos? ¿Por qué si estaban en aguas españolas? ¿Por qué tardaron 12 horas en mover un dedo para intentar salvarles la vida a 60 personas, entre ellas un bebé, que podían hundirse en cualquier momento? ¿Qué tiene que pasar para que en esto haya un antes y un después?

¿Moraleja?

Hay una indiferencia terrible ante tantos naufragios invisibles.