Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.

Disfruta de la app de Onda Cero en tu móvil.

MINISTRO DE JUSTICIA

Catalá recuerda que el Código Penal lo cambiaría el Parlamento por consenso

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha subrayado la "cualificación" de los componentes de la comisión encargada de estudiar posibles cambios sobre los delitos sexuales en el Código Penal, pero ha recordado que, si finalmente se acomete esa reforma, la hará el Parlamento con el consenso suficiente.

EFE | Madrid | 10/05/2018

Rafael Catalá

Rafael Catalá / EFE

Catalá, en declaraciones a los medios de comunicación tras inaugurar el Open de Arbitraje, ha hecho estas consideraciones ante la primera reunión de la sección penal de la Comisión General de Codificación para comenzar a estudiar esa reforma, un órgano que finalmente estará compuesto por diecinueve hombres y cuatro mujeres.

El responsable de Justicia ha confiado en que ese órgano haga "una propuesta reflexiva" que ayude al Ejecutivo y posteriormente al Parlamento a realizar ese cambio para adecuar la realidad de los delitos relativos a la libertad sexual "en consonancia con el sentimiento de la sociedad".

En este contexto, en su intervención ante los asistentes al Open, ha argumentado que, pese a que a algunos les parezca que las leyes "no deben revisarse en caliente", él cree que el derecho debe ir acompañado de "la transformación social de diversa índole". Catalá ha calculado que la comisión tendrá una propuesta "en unas semanas", pero ha insistido en que posteriormente sería el Ejecutivo el que impulsaría el cambio legal y el Parlamento el que lo aprobaría.

Y allí, ha recordado, las mayorías "están muy distribuidas", de modo que solo habrá reforma del Código Penal si hay consenso político y social suficiente. No obstante, el ministro ha insistido en que el proceso se abre, no por la sentencia de la Manada, sino por un asunto que genera un gran debate social y sobre unos delitos cuya definición el propio Tribunal Supremo ha calificado de "laberíntica y complicada".